El Gobierno nacional avanzó con un nuevo recorte en los subsidios energéticos que dejará a miles de usuarios fuera del beneficio en las próximas semanas. La medida forma parte del ajuste fiscal en curso y apunta a focalizar la asistencia estatal únicamente en los hogares de menores ingresos.

La decisión quedó oficializada tras la publicación de la Disposición 2/2026 en el Boletín Oficial, mediante la cual el Ministerio de Economía redefinió los criterios de acceso a los subsidios de electricidad, gas natural y garrafas.

Un recorte que impactará desde febrero

Según estimaciones oficiales, el nuevo esquema entrará en vigencia en febrero y excluirá a unos 80.000 usuarios del sistema de subsidios. Las facturas comenzarán a reflejar el cambio de manera progresiva, en un contexto en el que el Gobierno insiste en la necesidad de “cuidar el consumo”.

La política energética se alinea con el compromiso de reducción del gasto público asumido ante el Fondo Monetario Internacional, que exige una baja sostenida de los subsidios económicos.

Nuevo registro obligatorio para mantener el beneficio

A partir de ahora, todos los usuarios que reciban asistencia estatal deberán estar inscriptos en el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF). El trámite será obligatorio y se realizará mediante un formulario online con carácter de declaración jurada, ya disponible para su carga.

El Gobierno cruzará información de la ANSES y de ARCA para verificar ingresos, patrimonio y situación del grupo familiar.

Quienes ya estén registrados en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE) no deberán reinscribirse, salvo que haya cambios en la composición del hogar o en la situación económica, que deberán ser informados de forma digital o presencial.

Quiénes conservarán los subsidios

El nuevo esquema prioriza a los hogares considerados más vulnerables. Mantendrán el beneficio:

  • Usuarios de ingresos bajos
  • Hogares con al menos un integrante con Certificado Único de Discapacidad (CUD)
  • Familias con Certificado de Vivienda Familiar
  • Hogares con un integrante que perciba pensión vitalicia de veteranos de Malvinas

En estos casos, el Estado continuará cubriendo parte del costo de la energía para amortiguar el impacto tarifario.

Quiénes quedarán excluidos

La disposición establece criterios más estrictos para determinar la capacidad de pago. Quedarán afuera del esquema de subsidios:

  • Hogares con ingresos familiares superiores a tres Canastas Básicas Totales (CBT), actualmente equivalentes a $3,93 millones
  • Familias con vehículos de menos de tres años de antigüedad, salvo excepciones por discapacidad
  • Hogares con tres o más inmuebles entre todos sus integrantes
  • Titulares de embarcaciones de lujo, aeronaves o activos societarios

Antes del cambio, la exclusión se aplicaba recién a quienes poseían tres o más vehículos con hasta cinco años de antigüedad, lo que evidencia un endurecimiento de las condiciones.

Un sistema más simple y binario

El nuevo mecanismo dejará atrás la segmentación por tres niveles de ingresos vigente desde 2022. En su lugar, se implementará un modelo simplificado que solo distinguirá entre:

  • Usuarios que reciben subsidio
  • Usuarios que no reciben subsidio

Desde el Ejecutivo aseguran que el objetivo es mejorar la focalización del gasto y reducir filtraciones en el sistema, aunque reconocen que el impacto en las boletas será significativo para los sectores medios.