No caben dudas de que Patricio Albacete fue un referente del seleccionado argentino de rugby. Defendiendo la camiseta de Los Pumas, disputó 57 caps y tres campeonatos mundiales (2003, 2007 y 2011). Sin embargo, desde su salida del combinado nacional hasta hoy, «Pato» ha sido noticia debido a sus declaraciones sin filtro y la pésima relación con la dirigencia de la Unión Argentina de Rugby (UAR).

En ese sentido, trece años después, el ex segunda línea decidió volcar todo en un libro denominado «Mil batallas», una autobiografía en la que recorre su muy exitosa carrera, donde fue capitán, ídolo y campeón en el Top 14 de Francia y medallista con Los Pumas en la Copa del Mundo 2007, entre otros logros. En su repaso por lo vivido en el rugby, Albacete arremetió con todas sus fuerzas contra la UAR y contra otro referente histórico del seleccionado nacional y de la dirigencia como Agustín Pichot.

Para contextualizar, vale recordar que en 2012 Albacete brindó una entrevista en la que expuso malos manejos de la UAR, reveló las pésimas condiciones en las cuales concentraban Los Pumas y ya disparó algunos «dardos» contra Pichot, por entonces ex jugador y presidente de la entidad. Aquello sembró la semilla de un irreversible conflicto y acabó, meses después, con el alejamiento de Patricio del seleccionado argentino.

En «Mil batallas», Albacete quiso darle claridad a aquellos tiempos y no se guardó nada. Si bien aseguró que Pichot fue un gran jugador y capitán, sostiene que también es la razón del mal en el sistema dirigencial del rugby argentino. De hecho, «Pato» lo acusa de armarles el equipo a los entrenadores y de ser beneficiario de los acuerdos que firma la UAR. Más puntualmente, sobre el histórico medio-scrum de Los Pumas, formado en el CASI, señala: «Me queda de Pichot la imagen de un tipo hábil para mentir y que no se hace cargo de nada. Cobarde en las discusiones y confrontaciones, porque siempre se irresponsabiliza y le adjudica el descontrol a quien no está presente, diciendo algo incomprobable, típico de gente que trata de huir de la vorágine y de dejar todo más o menos tranquilo, pero que después te clava el cuchillo por detrás».

En un plano más general, acerca del porqué publicar «Mil batallas», Albacete explicó: «Vi en este libro la oportunidad para contar mi historia, el conflicto, lo que pasó realmente. Con detalles, con pruebas. Porque nadie sabía bien qué pasó y muchos ya se olvidaron, pero los problemas siguen estando ahí». Y luego agregó: «Quería dejar en evidencia la hipocresía que hay en el rugby argentino». «Todos se jactan de los valores, y es verdad que el rugby es hiperformativo, pero eso pierde todo sentido si fuera de la cancha no lo llevás a tu vida de todos los días», concluyó el ex rugbier.