¡Qué tarde inolvidable para Lionel Messi y para toda la Argentina! Después de tanto buscarlo, el rosarino volvió a escribir una página histórica en los Mundiales: con dos goles frente a Austria llegó a 18 tantos en seis ediciones y se coronó como el máximo goleador histórico del torneo.

El penal que no amargó al 10

La historia tuvo sus momentos dramáticos: Messi había errado un penal a los 8 minutos, pero esa equivocación no apagó su inmensa capacidad de reacción. Con la fórmula que tantas veces rindió dividendos —centro atrás desde la banda, en este caso de Facundo Medina, y definición desde la puerta del área— convirtió los dos gritos que lo colocaron momentáneamente también al frente de la tabla de artilleros de este Mundial (5), por delante de Deniz Undav y Jonathan David, que suman 3 cada uno.

Más vigente que nunca

Más allá de los números y los récords, lo que se vivió fue la reafirmación de una grandeza: Messi, con pasado en Barcelona y París Saint-Germain, volvió a mostrar su capacidad para decidir partidos importantes y transformar una eliminación pendiente en gloria para el fútbol argentino. Su sexto Mundial, su liderazgo y esos tantos que quedarán para siempre en la historia del torneo alimentan la ilusión de todo un país.

Si todavía quedan dudas sobre por qué Lionel Messi es una leyenda viva, anoche se despejaron: el talento, la calma y la eficacia se combinaron para escribir un nuevo capítulo que entusiasma, conmueve y convence. ¡Vamos Argentina, y gracias, Leo, por seguir regalándonos momentos inolvidables!