Por estas horas, Edinson Cavani baraja la seria posibilidad de realizarse una intervención quirúrgica de columna vertebral para despejar una zona que tiene afectada desde hace más de dos años. Los dolores aparecieron de forma constante y se volvieron crónicos. Independientemente de afrontar -o no- el cuchillo, el uruguayo tiene la decisión tomada de volver a jugar y retirarse en una cancha. A pesar de su alarmante falta de minutos y repetidas ausencias en el último tiempo, su plan en el que será su último semestre en Boca Juniors y seguramente como futbolista profesional es volver a ponerse los pantalones cortos.

La situación de Cavani

El dato que describe su situación deportiva es contundente: el delantero uruguayo disputó apenas dos partidos en los últimos cinco meses y acumula 18 encuentros consecutivos sin minutos por la molestia lumbar que arrastra desde hace mucho tiempo. Sus últimas apariciones fueron en la Bombonera ante Platense y Racing, partido en el que fue abucheado por los hinchas al ser reemplazado.

Se ha mostrado activo en las redes sociales. “Las cosas que nos pasan siempre nos sirven para aprender y darnos cuenta que siempre hay un motivo por el cual mirar adelante e ir en busca de ese objetivo. Contento y con ganas de estar compitiendo con todos…”, escribió Cavani, con la canción “Tengo”, de Sandro en versión de Divididos, como fondo.

Dicha publicación apareció después de otro entrenamiento apartado del resto del plantel y alimentó las especulaciones sobre su futuro inmediato. La referencia a un “objetivo” dejó abierta la interpretación sobre si ese foco sigue puesto en la Copa Libertadores, el torneo que marcó su llegada al club y también simbolizó una de sus mayores frustraciones en la Argentina. Tras la eliminación del máximo certamen continental, ahora solamente podría sacarse la espina en la Sudamericana.

La llegada de Cavani a Boca

Cavani llegó a la Ribera a mediados de 2023, en el semestre en que Boca inició desde octavos de final la campaña de una Libertadores que terminaría con el equipo como finalista. Ese título quedó como una cuenta pendiente para el uruguayo, que jugó aquella definición con un rendimiento por debajo de lo esperado, al igual que el resto del conjunto dirigido entonces por Jorge Almirón.

Con el paso del tiempo, su condición física se deterioró. En 2025 no logró estar en plenitud y se perdió buena parte de una temporada floja para el equipo; en 2026 el panorama fue todavía peor por los dolores constantes en la zona lumbar, que le impidieron entrenarse con normalidad y competir. El atacante se sometió este año a dos tratamientos para aliviar el dolor, pero no obtuvo los resultados esperados. Esa situación llevó a Juan Román Riquelme a tomar la decisión de incorporar en el pasado mercado de pases al paraguayo Adam Bareiro, que pasó a ser una de las principales opciones en ataque junto a Miguel Merentiel.

La recuperación de Cavani

El diagnóstico y el estado de recuperación fueron explicados por integrantes del club en distintas declaraciones. “Se está recuperando de la molestia que tenía en la espalda, más allá de que tenía una hernia de disco o el disco le estaba apretando el nervio y, bueno, tenía problemas ahí, así que le tuvieron que hacer dos bloqueos. Esperemos que se recupere pronto porque es un jugador muy importante para nosotros”, dijo el director deportivo Marcelo Delgado.

La última referencia pública del ahora ex entrenador Claudio Úbeda fue después de una victoria ante Instituto de Córdoba, en marzo pasado: “Está en el Predio como siempre y en una etapa de rehabilitación que viene avanzando de a poco. Todavía no se integró de manera completa para que realice trabajos normales. Una vez que esté en condiciones 100% físicas y técnicas completas, ahí sabremos cuándo lo vamos a poder usar”.

La comisión directiva presidida por Juan Román Riquelme tiene una política evidente de no echar ni empujar a los futbolistas a salir del club. Por caso, Juan Ramírez y Nicolás Orsini se entrenaron de forma diferenciada a lo largo del último semestre ya que no son tenidos en cuenta, pero no se les ofreció rescindir el vínculo. El caso de Cavani es aún más particular, puesto que es uno de los jugadores que mayor dinero perciben en salario y no tuvo un gesto similar al de Ander Herrera, que decidió continuar en el club a fines del año pasado, pero cobra un cuarto del sueldo que había acordado en un principio.

Por otra parte, hasta la llegada de Leandro Paredes, el Matador era capitán del plantel. Lógicamente su falta de participación en los partidos oficiales hizo que su ascendencia y liderazgo se desplomara abruptamente. Con una imagen seriamente desgastada, Cavani transita sus últimos días como profesional entre cuestionamientos y apuntado por los hinchas. A esta altura, es una incógnita si podrá revertir la situación y, también, si volverá a ponerse la camiseta de Boca otra vez.