Ferrari acelera un rediseño técnico para volver a meterse en la pelea de la Fórmula 1
Ferrari aprovechará el parate de abril para empujar una serie de cambios con los que intenta recortar terreno frente a Mercedes y McLaren. La escudería italiana reordenó su hoja de ruta después de la interrupción del calendario y concentrará en estas semanas una batería de pruebas y ajustes sobre el SF-26, con la intención de llegar mejor armado a la próxima parte de la temporada.
La base del diagnóstico ya está hecha en Maranello. El equipo entiende que el auto tiene un nivel competitivo en carga aerodinámica, pero que sigue condicionado por una diferencia de potencia respecto de sus rivales directos. Por eso, el plan que empezó a tomar forma en estos días apunta a tocar varias áreas al mismo tiempo: motor, gestión energética, piso, aerodinámica, peso y ala trasera.
El motor y la energía, en el centro del problema
Uno de los focos más sensibles está puesto en la unidad de potencia. Según el análisis interno que trascendió, Ferrari detectó una desventaja cercana a los 20 caballos respecto del motor de Mercedes, una diferencia demasiado grande para sostenerse en la pelea de punta. En ese contexto, la escudería sigue de cerca la revisión reglamentaria que podría abrir la puerta a una mejora bajo el sistema de Oportunidades Adicionales de Desarrollo y Actualización.
Ese frente no aparece aislado del resto. Ferrari también quiere mejorar la gestión energética del auto, un punto que quedó expuesto en el arranque del campeonato. Por eso eligió Monza para una jornada especial de filmación en la que Lewis Hamilton y Charles Leclerc compartirán tareas al volante. El circuito italiano, por su exigencia en ese aspecto, servirá para probar soluciones que luego podrían trasladarse a Miami.
El nuevo piso y los ajustes que se vienen
Otra de las piezas que el equipo considera clave es un piso revisado para el SF-26. Esa evolución estaba pensada originalmente para Bahrein, pero la reconfiguración del calendario obligó a mover todo el cronograma. Ahora, el debut de esa pieza quedó atado a las pruebas previstas durante abril, con la idea de aumentar la carga aerodinámica y darle al auto una base más estable en trazados de alta velocidad.
A ese paquete se sumarán otros retoques aerodinámicos y una búsqueda de reducción de peso. Ferrari pretende evaluar parte de esas modificaciones en Monza y reservar otras para Miami, donde también entrarán en juego ajustes vinculados con la refrigeración. La lógica del equipo, en esta etapa, parece alejarse de una revolución de una sola vez y acercarse más a una evolución por etapas.
El regreso de piezas descartadas y la apuesta por la “Macarena”
Dentro de ese camino también aparece la intención de reintroducir los alerones halo que Ferrari ya había mostrado en China, pero que debieron ser retirados por no ajustarse a la normativa sobre materiales. Una vez corregido ese punto, la escudería espera recuperar esos elementos para buscar una mejora combinada en seguridad y comportamiento aerodinámico.
La otra gran apuesta está detrás del ala trasera conocida como “Macarena”. Ferrari trabaja en una versión más liviana y con cambios aerodinámicos respecto del prototipo inicial, que no había dado la estabilidad esperada en las primeras pruebas. La idea es ponerla bajo examen en Monza y, según lo que devuelva esa evaluación, resolver si puede empezar a usarse en las carreras siguientes. En principio, el objetivo más firme parece estar puesto en Canadá, aunque no descartan que también entre en juego antes si las condiciones acompañan.
Un abril sin carreras, pero no sin presión
El parate le dio a Ferrari algo que no suele abundar en plena temporada: tiempo. Pero ese margen no se traduce en calma, sino en una presión distinta. La escudería sabe que necesita encontrar respuestas rápidas si quiere dejar de correr desde atrás y volver a pelear por podios con regularidad.
En paralelo, el equipo también participará en pruebas de neumáticos para lluvia junto a Pirelli en Fiorano. Allí evaluará un compuesto “super intermedio” pensado para 2027, aunque esas jornadas también pueden aportar información útil sobre el comportamiento del auto en condiciones adversas. Todo eso forma parte de un mismo objetivo: usar abril como una bisagra para que Ferrari deje de hablar de potencial y vuelva a discutir resultados.