El Decano arranca en Copa Argentina y no quiere sorpresas ante Sportivo Barracas: Falcioni mueve piezas
Atlético Tucumán inicia su camino en la Copa Argentina con la presión de hacer valer la diferencia de categoría y meterse en la siguiente fase cuando enfrente a Sportivo Barracas. El equipo de Julio César Falcioni llega revitalizado tras su primer triunfo en el torneo local y buscará trasladar ese impulso a un cruce que, en la previa, lo tiene como favorito. El partido se jugará este miércoles desde las 19 en el estadio de Caseros y definirá al rival de Talleres de Córdoba en 16avos.
El Decano viene de vencer a Gimnasia y Esgrima La Plata en el Monumental José Fierro, un resultado que cortó una racha negativa y le dio aire al ciclo de Falcioni. “Necesitábamos un resultado así”, había sido el mensaje que bajó desde el cuerpo técnico tras ese desahogo que permitió acomodar el ánimo de un plantel golpeado. Sin embargo, el presente sigue siendo irregular, con apenas nueve puntos en once fechas del Apertura.
Para este compromiso, el entrenador optará por una rotación medida, sin desarmar la estructura del equipo pero dándole lugar a nombres que necesitan rodaje. En ese esquema aparecen como protagonistas Leonel Di Plácido, Lautaro Godoy, Alexis Segovia y dos regresos que concentran la atención: Juan Infante y Tomás Durso, ambos con historias recientes marcadas por la inactividad.
El lateral vuelve a la titularidad tras una extensa recuperación por una grave lesión de rodilla sufrida en 2025. Su regreso representa un paso importante en lo futbolístico, pero también en lo anímico, en una posición que exige ritmo y continuidad. En paralelo, el arquero tendrá su oportunidad después de un largo tiempo sin jugar y tras haber perdido terreno en la consideración, en un contexto que lo obliga a responder.
Del otro lado, Sportivo Barracas llega con menor presión pero con la expectativa de dar el golpe. El equipo que milita en la Primera C tuvo un inicio competitivo en su categoría y asume el cruce como una oportunidad para medirse ante un rival de Primera. Este tipo de partidos, históricamente, suelen ofrecer escenarios abiertos y resultados inesperados.
Atlético, sin embargo, no tiene margen para sorpresas. La Copa Argentina representa una vía directa a la Copa Libertadores y un título nacional, por lo que avanzar de fase es una obligación. Con un mix entre titulares y alternativas, el equipo buscará ratificar la mejora reciente y sostener el envión en un semestre que exige respuestas inmediatas.