La derrota de anoche frente a Racing por 2 a 0 profundizó la crisis del decano que no pudo hacer pie en toda la competencia.

Es que la academia parecía en la previa un equipo idea para empezar a enderezar el rumbo por las falencias que venía mostrando hace tiempo.

Sin embargo, el visitante se floreo ante el desorden defensivo que presentó Atlético e incluso pudo haber conseguido una diferencia mayor.

Con los dos goles de ayer el decano se consolida como el equipo con la valla más vencida del campeonato con 32 goles.

Lo más preocupante es que el entrenador Pablo Guiñazú todavía no pudo conseguir el triunfo desde que tomó las riendas del club y las buenas impresiones que había dejado en los primeros partidos parecen quedarse cortas con las dos últimas derrotas.

Ahora deberá pensar en Rosario Central, otro rival golpeado, para intentar mostrar otra imagen cuando restar 5 fechas para el final.