Andrew Jacked dio el golpe en Ohio y se quedó con el mayor premio del culturismo
El Arnold Classic 2026 dejó una de las imágenes más fuertes del año en el fisicoculturismo profesional. Andrew Jacked, el competidor nigeriano de 1,89 metros y cerca de 130 kilos, se consagró campeón en la categoría Open y firmó la victoria más importante de su carrera. Su actuación en Columbus, Ohio, lo puso por delante de nombres pesados del circuito, como Nick Walker y Hadi Choopan.
La consagración no solo tuvo impacto por el nivel de los rivales que superó, sino también por la dimensión económica del torneo. El certamen elevó de forma histórica la recompensa para el ganador y convirtió a esta edición en una referencia dentro del deporte. Con ese triunfo, Jacked se afirmó como una de las figuras centrales del culturismo actual y quedó posicionado entre los grandes candidatos de la temporada.
Un título que cambió su carrera
El nombre real del flamante campeón es Chinedu Obiekea Andrew. Nacido en Kaduna, Nigeria, y radicado actualmente en Dubái, compite dentro de la IFBB Pro League y venía construyendo una carrera ascendente desde hace varios años. En el Arnold Classic 2026 terminó de confirmar ese crecimiento al quedarse con el título absoluto en la división Open.
La dimensión del logro también quedó marcada por el dinero en juego. La organización fijó un premio de 750 mil dólares para el ganador, una cifra que superó incluso lo que recibe el campeón del Mr. Olympia, donde el primer puesto entrega 600 mil. A eso se sumaron otros 10.000 dólares que Jacked obtuvo por el mejor posing, lo que elevó su ganancia total a 760 mil dólares.
De Nigeria a la élite mundial
Antes de dedicarse de lleno al fisicoculturismo, Jacked había orientado su vida hacia la ingeniería eléctrica y la carrera militar en su país. Su camino deportivo cambió en Dubái, primero en el gimnasio Binous y luego en Oxygen Gym, donde trabajó con entrenadores reconocidos, entre ellos Larry Wheels. Ese proceso fue clave para moldear el físico y la proyección competitiva que hoy lo distinguen.
Su ascenso fue rápido desde el salto al profesionalismo. En 2021 consiguió la tarjeta IFBB Elite Pro tras dominar el Concurso de Fisicoculturismo y Física EBBF Ajman, disputado en Emiratos Árabes Unidos. Desde entonces mostró una adaptación veloz a la exigencia del alto rendimiento y empezó a consolidarse como una amenaza real dentro de la categoría Open.
El crecimiento que lo llevó a la cima
En 2022 ganó el Texas Pro y el Arnold Classic UK, resultados que le abrieron la puerta para debutar ese mismo año en el Mr. Olympia. En aquella presentación subió al escenario con 137 kilos y finalizó en la octava posición. Ese resultado lo instaló rápidamente como una de las apariciones más fuertes de la nueva camada.
Su evolución se sostuvo en las temporadas siguientes. En 2023 defendió el título en Texas, se metió en el podio del Arnold Classic y mejoró hasta el quinto puesto en Mr. Olympia. En 2024 volvió a imponerse en Texas por tercera vez consecutiva y se mantuvo entre los cinco mejores del mundo, una regularidad que lo dejó cada vez más cerca de una consagración de peso.
La noche en la que se impuso a todos
El año 2025 ya había anticipado que Jacked estaba listo para pelear en lo más alto. Terminó tercero tanto en el Arnold Classic como en Mr. Olympia, solo por detrás de Samson Dauda y Derek Lunsford. Esos resultados terminaron de confirmar que su irrupción no era pasajera y que el salto definitivo podía llegar en cualquier momento.
En Columbus, finalmente, ese momento llegó. Tras el prejuzgamiento, la pelea por el podio quedó centrada en Jacked, Nick Walker y Hadi Choopan. Walker, que había encarado su preparación por cuenta propia, logró un segundo lugar de alto impacto, mientras que Choopan, ex campeón del Olympia, completó el tercer escalón.
Un campeón que ya mira al Olympia
Después de la victoria, Jacked resumió su filosofía con una frase que acompañó buena parte de su recorrido: “Delay isn’t denial!”. El mensaje apuntó a reivindicar la paciencia y la constancia como parte de un proceso que tardó, pero finalmente lo llevó a la cima. En sus redes, además, remarcó que el trofeo era una confirmación de que todavía quedan más objetivos por delante.
A los 31 años, instalado en el Oxygen Gym de Dubái, el nigeriano aparece ahora como uno de los nombres más fuertes rumbo al próximo Mr. Olympia. Su triunfo en el Arnold Classic no solo le dio prestigio, dinero y visibilidad, sino que además lo metió de lleno en la conversación por el Trofeo Sandow. En un deporte donde los procesos suelen ser largos, Jacked terminó de demostrar que ya dejó de ser promesa para convertirse en una realidad de peso.