Desde la mañana de ayer, se habilitó un nuevo espacio de discusión en la Comisión de Legislación de Trabajo de la Cámara de Diputados. Específicamente, para trabajar en la reforma laboral que permita reducir la jornada de trabajo de los empleados. Ministros, dirigentes empresariales y líderes sindicales fueron convocados para buscar puntos de consenso. Para intentar hacer confluir los siete proyectos que buscan modificar la Ley 11.544 de Jornada Laboral.

Tras elegir por un proyecto consensuado, se podrá emitir un dictamen para ser votado en el recinto. Entre los disertantes, las cámaras empresarias expresaron la principal resistencia. Mientras que los funcionarios del oficialismo y los representantes sindicales se mostraron a favor. Ricardo Diab (CAME), Daniel Argentino (UIPBA) y Oscar Urribaren (UIA Córdoba), representaron a los sectores empresariales. Junto con tres abogados especialistas, Héctor Recalde, Omar Yasín y Osvaldo Manzanares.

Juan José Etala, abogado laboralista de la Unión Industrial Argentina, fue de los primeros en expresarse al respecto. “No parece adecuado el momento en que se ha decidió avanzar en este complejo tema. No parece que en este escenario se pueda hablar de reducción de jornada laboral, ya que solo aumenta la presión sobre el sector formal y no sobre los trabajadores no registrados, que es donde se debe apuntar”.

Por otra parte, Yasin sostuvo que “los fundamentos de la medida se basan en mejorar la calidad de vida. La baja de la siniestralidad, la disminución del ausentismo y la suba de productividad, aunque esta última no es absolutamente automática”. Y Recalde coincidió con su colega: “Me parece que a esta altura de la evolución de la sociedad reducir a siete horas la jornada laboral, no es ningún acto revolucionario”.