El escándalo del viaje de Martín Insaurralde llega en medio de la campaña, los estrategas del oficialismo en las últimas 24 horas buscaron estrategias de comunicación para poder contrarrestar los efectos negativos del hecho. Uno los más afectados se encuentran el actual gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien va por su reelección y actualmente lidera la intención de voto. Por otro lado, Sergio Massa se encuentra en la previa al primer debate presidencial en Santiago del Estero y busca quedar entre los dos primeros lugares en caso de un escenario de ballotage. Ambos recibieron de forma inesperada la novedad del viaje y el efecto en la opinión pública, lo que generó que Kicillof limitara sus comentarios en Twitter y Massa cambiara su medio de viaje a Santiago del Estero para evitar la prensa mientras el equipo de ambos preparaba discursos para contrarrestar efectos.

Ante esto Axel Kicillof publicó mediante sus redes sociales un extenso tuit donde confirmaba la aceptación de la renuncia del exintendente de Lomas de Zamora pero manifestó que su «tarea es seguir liderando un Gobierno al servicio del pueblo de la Provincia. Las explicaciones se tendrán que dar en los ámbitos correspondiente». También anunció que enviará a la Legislatura Provincial un proyecto de ley «donde disponemos disolver la Jefatura de Gabinete de ministros, cuyas funciones sustantivas serán absorbidas por otros ministerios». El fundamento de esta medida se debe a que no se puede distraer, «ni perder tiempo». «La celeridad con la que se resolvieron las cosas pone de manifiesto con claridad cuál es mi posición y mi decisión», expresó.

Muchos analistas consideran que la renuncia de Insaurralde no es suficiente, ya que la cuestión no es que viaje sino de dónde salieron los fondos para financiar el viaje, teniendo en cuenta que en su declaración jurada no figuran más de 600 mil dólares en ahorros, pero contaría con un divorcio millonario de 20 millones de dólares que serían en efectivo, además del reciente viaje. Además, muchos cuestionaron que Kicillof emitiera un comunicado tan solo 24 horas después de los hechos, cuando debió hacerlo luego de la renuncia del funcionario.

Aunque en esta línea se destacó el hecho de que cerrara cualquier posibilidad de discusión o interna por el sucesor de Insaurralde, eliminando la Jefatura de Gabinete del organigrama a través de un proyecto enviado a la Legislatura bonaerense. El proyecto en cuestión se trataría esta semana y buscaría dar un cierre a esta crisis que podría llegar a tener un costo político en las intenciones de votos. Por otro lado, muchos consultores se preguntan qué hará Massa en el debate y cuál será su estrategia, ya que no sólo debe sortear lo ocurrido con Insaurralde y la semana crítica en la economía argentina sino también la causa del dirigente que cobro millones con tarjetas de débito de la legislatura bonaerense.

El comunicado completo de Axel Kicillof sobre el caso Insaurralde

«Luego de interiorizarme sobre la situación decidí aceptar, de forma inmediata, la renuncia de Martín Insaurralde al cargo de jefe de Gabinete del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. Mi tarea es seguir liderando un gobierno al servicio del pueblo de la Provincia. Las explicaciones se tendrán que dar en los ámbitos correspondientes.

Asimismo, he decidido también enviar a la Legislatura Provincial un proyecto de ley donde disponemos disolver la Jefatura de Gabinete de ministros, cuyas funciones sustantivas serán absorbidas por otros ministerios.

No se trata de hacer «marketing de la honestidad», en plena campaña electoral. Para nosotros el gobierno es una herramienta para transformar la vida de los demás. No podemos distraernos ni perder tiempo. La celeridad con la que se resolvieron las cosas pone de manifiesto con claridad cuál es mi posición y mi decisión».