El 1 de enero, Melina Díaz, de 17 años, fue encontrada sin vida en el interior de un automóvil frente al domicilio de quien sería su pareja. El macabro hallazgo ocurrió en la calle Marco Avellaneda al 400, en la ciudad de Alderetes. En un primer momento, la autopsia concluyó que la joven falleció por la pérdida de sangre de una herida provocada en el ducto vaginal.

La herida que causó el deceso de la joven fue entre 7 y 5 centímetros que atravesó 3 capas de piel. Lo que provocó la pérdida de mucha sangre con el consecuente un shock hipovolémico, según estableció la autopsia. Sin embargo, los peritos de parte que fueron presentados, descartaron totalmente esta primer autopsia.

En la mañana de hoy, nuestro móvil de VOVE Tucumán, estuvo presente en el Colegio de Abogados. En el lugar, el perito de criminalística, Lic. Enrique Prueguel; y el abogado de la familia, Diego Piebrabuena, hablaron con los medios sobre los nuevos resultados de las pericias. «Si hay una cuestión elemental, es tratar de romper una suposición que no tiene verificación. Dentro de toda investigación científica, la suposición es válida hasta que se verifica. En este caso, la suposición desde hace ya varios meses, es sobre la sangre. Sin embargo, los funcionarios policiales, en el lugar del hecho, constataron que la sangre no estaba«, declaró Prueguel.

Luego, el perito continuó: «Quiere decir que la causa de la muerte que decía la autopsia, de que había muerto desangrada, en el cadáver no estaba (la hemorragia). La sangre que tendría que tener en el interior de las vísceras producto de esa lesión no estaba. La única (sangre) que quedaba estaba afuera. Entonces diré, no, murió desangrada. Una cosa sí sabemos con seguridad, no murió desangrada«.

Metodología de la investigación

«Otro detalle interesante, es un puntito metodológico para que la gente entienda, y los peritos que me escuchan también», continuó Prueguel. «Todo hecho se investiga al principio como un homicidio. Descartado el homicidio, recién caemos en el suicidio o en el accidente. En este caso, desde el primer minuto, desde el primer segundo que empezaron a trabajar, comenzaron como si fuera un accidente«.

Respecto a la herida que habría causado la muerte de la joven, el especialista también se explayó al respecto. «Cuando a mí el doctor me llama para colaborar en el caso, yo observo que hay una herida con bordes netos ¿Qué significa bordes netos? Que es una herida, en este caso circular, perfectamente corta. Un corte como si hubiera sido a cuchillo, para que ustedes tengan una idea. Entonces, eso no es una herida de tipo ‘desgarrante’. Ayer en la junta médica, coincidieron conmigo, y el médico forense también. Eso sí, sobre el elemento que lo causó no hablamos», enfatizó con ironía.

Inconsistencias en la autopsia

Los familiares de la víctima, argumentan que la investigación estuvo plagada de vicios y de inconsistencias. Expresan que por estas situaciones, se buscaría desviar o entorpecer la investigación, para no encontrar al culpable. Al respecto, el letrado Piedrabuena expresó: «Nosotros estamos preocupados realmente. Porque nos deja el miedo, de qué pasa con la gente que no puede obtener los recursos y poder contratar al Lic. Prueger. Que no puede contratar al Dr. Fernández Bosque Carranza para que sea médico de parte, y que no puede contratar a un servicio informático de investigación».

«Acá nosotros tuvimos inconsistencias desde el primer día. Esto de que se haga una junta médica implica que la autopsia tiene algún problema. Si no, no se hace una junta médica. Ayer, esto que explicaba el licenciado, de qué arteria se cortó, no lo podían especificar. Es como decirme que una persona murió de un disparo, pero sin saber dónde le pegaron el tiro. Esto habla de una autopsia que estuvo realizada en una forma bastante deficiente«, ejemplificó Piedrabuena.

Inconsistencias en la cadena de custodia

«Una cosa también que nos llamó la atención: nosotros desde el primer día sosteníamos que Melina tenía un golpe en la frente. Ayer en la junta médica, en un momento nos pidieron los médicos que nos fuéramos y discutieron entre ellos. Quedó nuestro médico de parte, obviamente, y reconocieron que hay un moretón en la frente, y que no está en el informe de autopsia. ‘Nos olvidamos, se nos pasó’, respondieron ¿Cómo se nos pasó? ¿Qué estamos haciendo, una autopsia? Esta causa estuvo signada por este tipo de cosas y que a nosotros no nos llama la atención. Uno piensa, bueno, puede haber un error. Está bien, dos errores, pero ya tres, no sé«, cuestionó enfáticamente Piedrabuena.

Luego el profesional se refirió a las cámaras de seguridad. «Consultamos a ver si había cámaras en el lugar del día derecho y dijeron que no había. Nosotros fuimos al lugar y las veíamos en la calle a las cámaras. Una de dos: o son policías ciegos, ineptos, o nos están cargando ¿Cuántas cámaras había al final? 12 cámaras encontramos nosotros. Y se lo informamos a la fiscalía. No hicieron lugar al pedido en el momento, cuando las fueron a buscar, como 10, 15 días después, ya no estaban los registros«.

Por último, Piedrabuena se refirió al hecho de que el hermano del acusado, policía, se le permitió entrar a la escena, sin resguardar el lugar. «La escena del crimen no fue protegida. Llegó la policía y, en vez de acordonar el lugar, permitía que entre y salga la gente. Entre ellos, el hermano del acusado que no vive ahí. Yo puedo entender que es policía, ahora, a la escena del crimen, por regla general, no entra ni sale nadie. Y nuestro equipo informático, informó que los teléfonos fueron modificados, las imágenes y fechas; tratando de crear una coartada. Primero el gabinete nos decía ‘no, no se modificaron fotos, es muy difícil’. Nosotros les dijimos, y ahí sí hicieron un segundo informe donde nos dieron la razón».

La familia sostiene que fue un homicidio agravado

«Nosotros estamos presentando el informe del equipo informático que tiene que ver con los teléfonos. La investigación nuestra, que al fiscal ya le pasamos el adelanto de esto; que esto provocó que el ECIF también buscara algunas cosas, pero tuvimos que impulsarlo nosotros. Y vamos a estar pidiendo ya acusación en estos días. Nosotros entendemos que hay dos hechos. Un hecho tiene que ver con la violencia sexual previa, y otro posterior que es el homicidio, obviamente para procurarse la impunidad y evitar que la víctima denunciara. Entendemos, entonces, que es un homicidio agravado, justamente para tapar un crimen anterior, y entendemos que también se dio en un contexto de violencia de género», concluyó el abogado.