La vicepresidente Cristina Fernández se pronunció en un acto público frente a su domicilio en Juncal y Uruguay ante su militancia por lo ocurrido en Recoleta. Allí, la funcionaria repudió los hechos de violencia y aseveró que «sufrió hostigamiento durante toda la semana», refiriéndose al proceso legal y la exposición mediática por la causa de vialidad.

En su discurso hizo alusión al accionar policial de la Ciudad estableciendo la diferencia ante la nula intervención con manifestantes opositores que se reúnen a protestar en su domicilio, con lo ocurrido hoy con los simpatizantes. «Soy ciudadana también y pago mis impuestos igual que todos”, haciendo referencia al vallado en su domicilio que definió como «sitiado».

Además, recordó su último día gobierno en 2015, donde acusó a los manifestantes «macristas» de «odiar el amor y la alegría peronista, del que siempre fuimos objeto de la violencia». Luego redobló la apuesta aconsejando al frente opositor para «que dejen de competir entre sí por quienes odian más y quién le pega más al peronismo». «Es increíble el grado de cinismo y de perversión de no asumirse y de hacerse cargo de lo que quieren, que fue siempre exterminar el peronismo”, manifestó.

Al finalizar su discurso calmó a la militancia e invitó a que se retiraran a sus casas. Sus palabras podrían analizarse como un gesto de volver al peronismo, dejando de lado su discurso transversal con el que calificó al kirchnerismo durante su mandato. Otra, es como un gesto de llamado a la unidad del núcleo duro.

La respuesta de la oposición

A minutos del discurso publicó de la mandataria, la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich realizó su descargo en su cuenta de Twitter, donde expresó «Ni un paso atrás. No podemos seguir naturalizando lo que está mal ni tampoco seguir entregándole el país a esta gente. La obligación de un gobernante es garantizar el orden y el imperio de la ley. Para eso nos votan. Mi solidaridad con los 12 policías de la Ciudad heridos». Por su parte, el diputado radical Mario Negri, en diálogo con «La Nación+» llamó a no «seguirle el juego a la vicepresidente» y que hoy el «peronismo se encuentra bajo el mando del kirchnerismo donde se encolumnaron». Mientras que su par, Facundo Manes, expresó que «el fanatismo, el odio y la violencia nos pueden llevar a ser un país inviable».

Por último, el diputado libertario, Javier Milei, realizó una crítica no solo a Cristina Fernández sino también al Jefe Porteño, Horacio Rodríguez Larreta: «Hoy debería quedarte todo más claro que nunca antes. ¿Es necesario que te den más pruebas que la tibieza no es el camino? Bajo cualquier solución que contiene Estado, el mismo se ocupa de la seguridad y precisamente no le pide al líder de los reos que llame a sus filas al orden.»