Santa Cruz clausuró sectores de Cerro Negro y Newmont frenó la operación de una de las principales minas de oro
La operación de la mina Cerro Negro, una de las principales productoras de oro de Argentina, quedó interrumpida después de una inspección del Gobierno de Santa Cruz que derivó en la clausura preventiva de ocho sectores. La empresa Newmont, responsable del yacimiento, inició el retiro de personal al considerar que las restricciones afectaban servicios necesarios para mantener la actividad. La provincia sostuvo que durante el operativo se detectaron irregularidades vinculadas con la seguridad laboral. La medida fue dispuesta sin un plazo público definido para la normalización de las tareas.
La Secretaría de Trabajo santacruceña informó que encontró vehículos sin documentación, fallas en equipos utilizados para ingresar a la mina subterránea y un camión que transportaba combustible a unos 300 metros de profundidad sin la revisión correspondiente. El organismo dispuso el cese de las actividades en los sectores observados. Según la comunicación oficial, cualquier reactivación quedó condicionada a la corrección de esas situaciones.
Desde la compañía consideraron que las clausuras impedían disponer de vehículos vinculados con necesidades operativas básicas. Entre ellos mencionaron unidades para el abastecimiento de combustible, camiones atmosféricos y otros equipos de apoyo. Frente a ese escenario, Newmont interrumpió la operación y comenzó a retirar trabajadores del campamento.
El conflicto se produjo después de que el gobernador Claudio Vidal anunciara un refuerzo de los controles laborales, ambientales y de seguridad en la actividad minera. La decisión había sido planteada tras una reunión con representantes de AOMA, ASIMRA, UOCRA, Camioneros y UPSAP. Los sindicatos también reclamaron una mayor contratación de trabajadores residentes en Santa Cruz.
Una operación clave para las exportaciones de oro
La legislación provincial establece que el 90% del personal contratado debe tener residencia en Santa Cruz. En su comunicación sobre las inspecciones, la Secretaría de Trabajo vinculó los controles de seguridad con el cumplimiento de ese requisito. La contratación local aparece así como otro de los puntos de discusión alrededor de Cerro Negro.
El yacimiento comenzó su producción comercial en 2014 y durante 2025 produjo aproximadamente 202.000 onzas de oro. Esa actividad generó ingresos cercanos a los US$691 millones durante ese año. En el complejo trabajan unas 1.200 personas, además de una red de contratistas y proveedores vinculados principalmente con Perito Moreno y otras localidades de la provincia.
Tomando como referencia esos niveles de producción, una semana de paralización representa cerca de 3.900 onzas de oro que dejan de producirse y alrededor de US$13 millones de facturación bruta postergada. Desde la Secretaría de Minería provincial reconocieron que una interrupción prolongada puede repercutir en la producción, las exportaciones y los ingresos por regalías. La magnitud del impacto depende de cuánto tiempo permanezcan detenidas las operaciones.
Newmont tiene un plan de inversión por US$800 millones
La situación ocurre mientras Newmont, considerada la mayor productora de oro del mundo, desarrolla un nuevo ciclo de inversiones en Cerro Negro. La compañía anunció un desembolso de US$800 millones para el proyecto Cerro Negro Expansión 1. El objetivo es ampliar el complejo y extender su vida útil más allá de 2035.
La minera también presentó una nueva etapa de explotación a cielo abierto. Ese desarrollo requiere una inversión adicional y contempla la incorporación de aproximadamente 100 trabajadores. Los proyectos buscan aumentar la capacidad de producción de uno de los principales activos auríferos de Argentina.
La continuidad de la operación quedó vinculada al cumplimiento de las observaciones realizadas por las autoridades provinciales. El Gobierno santacruceño sostuvo que las clausuras responden a cuestiones de seguridad y condiciones laborales, mientras que la empresa advirtió que las restricciones alcanzaron servicios esenciales para mantener funcionando el yacimiento.
