La jueza federal María Eugenia Capuchetti encontró lingotes de oro en una caja de seguridad a nombre de una costurera, en el marco de una causa que investiga maniobras millonarias para acceder a dólares oficiales durante el cepo cambiario. El hallazgo complica más a Elías Piccirillo, conocido como el “Rey del blue”, y a Maximiliano Vallejo, dueño de Sur Finanzas.

Según publicó Clarín, la caja forma parte de un lote de casi 200 resguardos detectados en una financiera de Lomas de Zamora. En la Justicia sospechan que varias de esas cajas podrían estar a nombre de prestanombres o testaferros, por lo que quedaron inhibidas y bajo custodia policial hasta que se resuelva si pueden ser abiertas.

Lingotes, testaferros y una decisión pendiente

La caja que llamó la atención de la magistrada estaba registrada a nombre de una costurera. En su interior aparecieron lingotes de oro, un dato que reforzó la hipótesis judicial de que se habría usado a personas sin capacidad económica visible para ocultar bienes vinculados a la maniobra.

Capuchetti espera ahora una definición de la Cámara Federal porteña para avanzar sobre el contenido del resto de las cajas y determinar quiénes son sus verdaderos dueños. Antes de llamar a indagatoria a los involucrados, también aguarda informes contables y societarios sobre las casas de cambio y financieras que giran alrededor de Piccirillo y Vallejo.

La maniobra con el dólar oficial

La causa investiga operaciones por más de 21 millones de dólares. El esquema, según el expediente, aprovechaba una excepción aplicada durante la gestión de Sergio Massa en el Ministerio de Economía, que permitía comprar dólares al valor oficial para cancelar deudas hipotecarias en moneda extranjera entre residentes.

Para eso, se habrían utilizado decenas de hipotecas falsas y documentación apócrifa que, según la pesquisa, no fue detectada por funcionarios del Banco Central de la gestión de Miguel Pesce. El mecanismo permitía comprar dólares a menos de la mitad del valor del blue y luego perderles el rastro a través de transferencias a firmas consideradas truchas o de existencia dudosa.

El rol de las agencias de cambio

La investigación se originó en 2021, cuando el Banco Central denunció a la agencia de cambios Marvic S.A. por operaciones sospechosas encuadradas bajo el código A16, utilizado para cancelar supuestas obligaciones en dólares entre residentes.

De acuerdo con la reconstrucción judicial, distintas empresas transferían pesos a Marvic, que luego compraba dólares oficiales a través de agencias mayoristas. Entre ellas aparecieron Centro de Inversiones Concordia, vinculada a Piccirillo, y otras firmas del circuito financiero. Después, esos dólares terminaban en sociedades que extraían efectivo o lo derivaban a compañías incluidas en la base APOC de ARCA, es decir, bajo sospecha de ser apócrifas.

En esa cadena también aparecen NyM Cambio, ligada al hermano de Piccirillo, y empresas conectadas a Sur Finanzas. La causa incluye además pedidos de informes al Banco Central, ARCA, la Comisión Nacional de Valores y varios bancos privados que habrían actuado como intermediarios.

Un expediente que se cruza con otras causas

Capuchetti intenta concentrar en su juzgado varias investigaciones ligadas a esta maniobra. Además de su expediente, hay otras causas en manos de Ariel Lijo, María Servini y Federico Villena. Una de las derivaciones más sensibles roza al ex socio de Piccirillo, Francisco Hauque, en un tramo vinculado a presunto lavado de dinero.

La jueza ya ordenó allanamientos, secuestró computadoras, celulares y documentación, y ahora sumó una señal fuerte con el hallazgo de los lingotes. El expediente sigue creciendo y la sospecha judicial es que detrás del rulo con el dólar oficial hubo una estructura más grande, con financieras, empresas pantalla y posibles testaferros.