Fentanilo mortal: García Furfaro insistió con un supuesto “atentado” y negó responsabilidad por las muertes
Ariel García Furfaro, dueño de Laboratorios Ramallo y HLB Pharma, volvió a desligarse de la causa por el fentanilo contaminado y sostuvo ante el juez federal Ernesto Kreplak que la contaminación no pudo haberse producido sin una maniobra intencional. “Yo no fui, no hice nada. Si el fentanilo está contaminado, alguien la puso”, afirmó durante la ampliación de su declaración indagatoria.
El empresario, detenido desde agosto del año pasado, habló por videoconferencia desde el penal de Marcos Paz. La audiencia se interrumpió por problemas de conectividad y continuará el lunes. Con esa declaración, el juzgado cerró la nueva ronda de indagatorias a los 14 procesados en la investigación por la mayor tragedia sanitaria del país.
La defensa volvió a apuntar a un sabotaje
García Furfaro sostuvo que la planta de Laboratorios Ramallo contaba con una máquina de más de 3 millones de dólares y que el sistema tenía tres filtros, cuando la normativa exige dos. Bajo esa línea, aseguró que no había forma de que las bacterias detectadas atravesaran el proceso si nadie retiró esos filtros de manera deliberada.
“No hay posibilidad de que esta contaminación exista si no fue un atentado o sacaron los filtros intencionalmente”, argumentó ante el juez. También pidió una pericia sobre la maquinaria para reconstruir qué pasó durante la elaboración de los lotes cuestionados.
La causa vincula, en esta etapa, al fentanilo producido por HLB Pharma con 114 pacientes fallecidos y otros 49 que sobrevivieron con secuelas, dos de ellos en estado crítico. En la investigación aparecen bacterias multirresistentes como Klebsiella pneumoniae y Ralstonia pickettii, cuya presencia en un inyectable estéril activó todas las alarmas sanitarias.
La hipótesis sobre Andrés Quinteros
El empresario volvió a mencionar a Andrés Quinteros, un ex colaborador suyo, como supuesto responsable de una operación para perjudicarlo. Dijo que ya había aportado audios y pruebas a la Justicia y que meses antes le habían advertido que le harían “una maldad con el fentanilo”.
García Furfaro insistió en que en la causa hay “14 inocentes imputados” y cuestionó que Quinteros no haya sido siquiera citado a declarar. En esa línea, repitió que quieren hacerlo quedar “como narco” y que detrás del expediente hubo una operación para hundirlo.
Por ahora, los investigadores no encontraron elementos que sostengan esa teoría y consideran esos dichos como parte de una estrategia defensiva. La imputación que pesa sobre los procesados es por adulteración de sustancias medicinales con resultado de muerte y por haber puesto en peligro la salud pública. Las penas van de 10 a 25 años de prisión.
“Estoy fundido” y una oferta para resarcir a las familias
Durante su exposición, García Furfaro también habló del impacto económico que, según dijo, tuvo su detención sobre el mercado de medicamentos. Aseguró que tras su caída subieron fuerte los precios de distintos insumos y pidió que se investigue quiénes se beneficiaron con esa situación.
Además, afirmó que las provincias le adeudan a sus empresas unos 15.000 millones de pesos por licitaciones públicas de medicamentos. Según planteó, ese monto ronda los 10 millones de dólares y podría usarse para compensar a las familias afectadas.
“Yo no tengo responsabilidad penal, pero si de un laboratorio mío se dañó a alguien, aunque haya sufrido un atentado, ofrezco que se use ese dinero para resarcir a las familias”, sostuvo.

