«Es muy bueno»: quién es el pibe que elogió Paredes y pide pista en la Primera de Boca
Leandro Paredes puso el foco en una nueva joya de Boca tras el Superclásico y encendió la ilusión en el mundo xeneize. Luego del triunfo 1-0 ante River, el capitán no solo destacó el rendimiento del equipo, sino que también dejó una frase que rápidamente hizo ruido: “Hay un chico en la reserva que se llama Leo Flores que también es muy bueno”.
El mediocampista campeón del mundo lo mencionó en un stream junto a Davo Xeneize y Gastón Edul, donde ya había elogiado a otros juveniles como Milton Delgado, Tomás Aranda y Camilo Rey Domenech, quienes ya forman parte de la Primera de Boca. Pero esta vez, la lupa se posó sobre un delantero que todavía no debutó en el primer equipo, aunque ya empieza a meterse en la conversación grande.

Leo Flores, nacido el 6 de febrero de 2007, llegó a Boca en 2014 con apenas siete años. Su historia comenzó a tomar visibilidad en 2021, cuando contó el esfuerzo diario que hacía para perseguir su sueño. “Mi familia me ayuda mucho y gasta mucho en mí para que yo pueda venir a entrenar. Yo me levanto todos los días a las 5 y media de la mañana para venir al Predio, es mi segunda casa”, relató en aquel entonces. Y dejó una frase que lo define: “Cuando me pongo la camiseta de Boca siento que tengo que dar el doble”.
Diez años después de su llegada, ese recorrido empezó a dar resultados concretos. Flores firmó su primer contrato profesional tras consolidarse en la Reserva, donde fue protagonista en la obtención de títulos y se convirtió en una de las piezas más determinantes del equipo.
En 2025 tuvo un arranque explosivo bajo la conducción de Mariano Herrón: marcó ocho goles en el Torneo Proyección Apertura y fue uno de los máximos goleadores del equipo junto a Valentino Simoni. Luego atravesó un bajón, pero respondió en los momentos decisivos: convirtió el gol en octavos ante Lanús y volvió a aparecer en la final frente a Gimnasia, donde anotó en el alargue y también en la definición por penales.
Con 19 años, muestra un perfil ofensivo completo: puede jugar por todo el frente de ataque y combina movilidad, gol y desequilibrio. En este 2026 volvió a arrancar en alto nivel, con tres goles y dos asistencias en siete partidos. Uno de esos tantos, olímpico ante Platense, se viralizó y reforzó su proyección.
La seguidilla de lesiones en el plantel profesional le abrió una puerta. Claudio Úbeda lo convocó para los partidos ante Estudiantes y Vélez, aunque todavía no sumó minutos en Primera. Su debut se hace esperar, pero su nombre ya circula fuerte.
Mientras tanto, sigue haciendo méritos en silencio. Pero cuando un campeón del mundo como Paredes lo señala públicamente, deja de ser solo una promesa. En Boca ya saben que hay otro nombre para anotar.
