Condenaron a un extesorero de la Armada por desviar fondos del canon que pagaba Mundo Marino
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º 8 condenó a tres años de prisión de ejecución condicional e inhabilitación absoluta perpetua al capitán de corbeta Andrés Ramón Tapia Ruiz, extesorero de la Armada por apropiarse de fondos públicos cuando se desempeñaba como tesorero del Servicio de Hidrografía Naval de la Armada Argentina.
La maniobra investigada se centró en casi dos millones de pesos correspondientes al canon que pagaba Mundo Marino por el uso de un predio estatal en San Clemente del Tuyú. Según se determinó en el juicio, el dinero nunca llegó a las cuentas del organismo y terminó desviado mediante una operatoria que incluyó cheques, terceros y recibos falsos.
Cómo funcionó la maniobra
De acuerdo con la acusación, Tapia Ruiz logró alterar el circuito habitual de pago entre noviembre y diciembre de 2015. En lugar de que los fondos ingresaran a la cuenta recaudadora del Servicio de Hidrografía Naval, impulsó un cambio de modalidad para que los pagos quedaran bajo su control directo.
Para eso, les comunicó a las autoridades de la empresa que existían supuestas modificaciones en la forma de cancelar el canon, atribuidas al Ministerio de Economía. Esa instrucción, según la investigación, era falsa. A partir de ese planteo, consiguió que el canon se abonara mediante cheques emitidos a nombre del organismo, en reemplazo de la transferencia bancaria que se utilizaba hasta entonces.
Cheques endosados y terceros en la operatoria
Una vez que tuvo en sus manos esos valores, el ex funcionario los endosó y los hizo circular por intermedio de terceros. Después de un primer rechazo por cuestiones formales, intervino para que se emitiera un nuevo juego de cheques, que finalmente terminó depositado en una cuenta de la firma Recaudadora Centenario S.A.
La causa también estableció que, para sostener la maniobra sin despertar sospechas, Tapia Ruiz entregó recibos apócrifos a Mundo Marino por cada uno de los pagos realizados. De esa manera, la empresa no advirtió que el dinero no había ingresado a las arcas estatales.
La condena y la reparación económica
El tribunal, integrado por las juezas Sabrina Namer y Gabriela Iníguez y el juez Nicolás Toselli, lo consideró autor del delito de peculado. Además de la pena de prisión condicional y la inhabilitación absoluta perpetua, se le impuso una reparación económica de 274.696.471 pesos por el perjuicio ocasionado al Estado.
La sentencia coincidió con lo que había pedido el auxiliar fiscal Miguel Yivoff, de la Fiscalía General N.º 8 ante los Tribunales Orales Federales, cuyo titular es Marcelo Colombo. Los fundamentos completos del fallo se conocerán el próximo 17 de abril.
Qué dijo el acusado en su defensa
Durante su declaración indagatoria, Tapia Ruiz negó haber cometido el delito. Sostuvo que la acusación había sido “armada” sobre la base de “dichos” y vinculó el avance del caso a un supuesto “encono personal” en su contra.
También intentó despegarse de las irregularidades detectadas al afirmar que no era responsable de la mesa de entradas. Sin embargo, reconoció como propia la firma en una nota enviada a Mundo Marino para pedir que el canon se abonara de una forma distinta a la habitual, y admitió haber enviado un correo electrónico desde su cuenta personal a la empresa.
Un punto clave del expediente
El ex tesorero también aceptó que su firma figuraba en los cheques entregados por Mundo Marino, aunque negó responsabilidad sobre el destino final de los fondos. Aun así, la reconstrucción judicial concluyó que fue él quien puso en marcha el mecanismo para desviar el dinero y evitar que ingresara al circuito oficial del organismo.
El caso dejó expuesta una maniobra montada desde adentro de una dependencia estatal para apropiarse de fondos públicos que provenían de un convenio vigente desde 1997. Con la condena ya dictada, el próximo paso será conocer los fundamentos del fallo, donde el tribunal detallará cómo valoró la prueba para llegar a esa conclusión.