La Libertad Avanza pone el foco en Glaciares y deja en pausa la Ley Hojarasca
El oficialismo resolvió reordenar su estrategia parlamentaria y concentrar sus esfuerzos inmediatos en la reforma de la Ley de Glaciares. La decisión implicó, al menos por ahora, postergar el avance del proyecto Hojarasca, una de las iniciativas que Federico Sturzenegger venía empujando con insistencia dentro de la agenda legislativa del Gobierno.
La señal salió del propio armado parlamentario de La Libertad Avanza, donde se impuso la idea de avanzar con pasos más controlados en Diputados en medio de un clima político atravesado por tensiones y ruido interno. En ese marco, el bloque definió que la próxima semana estará dedicada casi por completo a asegurar el dictamen y el tratamiento de la modificación sobre glaciares, una norma que el Ministerio de Economía considera prioritaria por su potencial impacto sobre futuras inversiones mineras.
El proyecto que gana la pulseada
La hoja de ruta que manejan en el oficialismo arranca el martes con una nueva convocatoria al plenario de las comisiones de Recursos Naturales y Asuntos Constitucionales. En un principio se había pensado en una reunión informativa con gobernadores de provincias mineras y, en el mismo encuentro, avanzar con el dictamen.
Ahora el diseño cambió. La intención es que asistan ministros de esas provincias para defender el proyecto desde un enfoque técnico y cerrar allí mismo el dictamen con las firmas necesarias. Con ese paso resuelto, el oficialismo buscará convocar a una sesión especial para el miércoles siguiente con un único tema: la reforma de la Ley de Glaciares.
Hojarasca, otra vez a la espera
El corrimiento del proyecto Hojarasca volvió a frustrar una de las prioridades del ministro de Desregulación. No es la primera vez que Sturzenegger empuja esa iniciativa sin lograr que se transforme en una urgencia dentro del Congreso. De hecho, el texto ya acumula dos años sin tratamiento parlamentario.
En la Cámara baja, la decisión de enfriar su avance se leyó como una manera de evitar abrir más frentes al mismo tiempo. Por eso, la idea que circula ahora es darle a Hojarasca un recorrido más acotado, con giro exclusivo a la comisión de Legislación General y una única reunión informativa, en la que incluso podría participar el propio Sturzenegger para defender el proyecto.
Los puntos que generan ruido
Más allá de que en el oficialismo aseguran que la iniciativa no presenta grandes obstáculos políticos, hay al menos un punto que ya empezó a generar resistencias. Se trata del artículo que propone quitar el financiamiento estatal directo a la Federación Argentina de Municipios y al Círculo de Legisladores, obligándolos a sostenerse con recursos propios.
La Federación Argentina de Municipios ya expresó su malestar y advirtió que ese recorte afectaría la autonomía de muchos gobiernos locales, sobre todo en distritos que dependen fuertemente de la asistencia provincial. Del otro lado, también surgieron cuestionamientos por el posible impacto sobre beneficios vinculados al funcionamiento cotidiano del Congreso.
En ese punto, algunos legisladores aliados al oficialismo hicieron circular una objeción práctica: la eliminación de determinadas obleas de libre tránsito y estacionamiento podría complicar la movilidad de diputados y senadores en días de sesión, cuando el perímetro del Congreso suele quedar bloqueado por razones de seguridad.
Una decisión política ya tomada
Pese al fastidio que dejó la postergación en el entorno de Sturzenegger, en La Libertad Avanza dan por cerrada la discusión. El bloque ya decidió concentrar su capital político en Glaciares y dejar el resto para más adelante. La lectura interna es que, en esta etapa, el oficialismo necesita avanzar con iniciativas que tengan mejores chances de prosperar y menos riesgo de dispersión.
También aparece un elemento de calendario. Cerca del ministro de Desregulación hicieron saber que no consideran conveniente que Hojarasca llegue al debate demasiado cerca del 29 de abril, fecha prevista para la presentación del informe de gestión de Manuel Adorni en el Congreso. Ese cruce de agendas suma otro motivo para bajar el ritmo.