Claudio “Chiqui” Tapia atraviesa el momento más delicado desde que asumió la presidencia de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Con tres frentes judiciales abiertos, auditorías administrativas en curso y cuestionamientos sobre el manejo financiero de la entidad, el dirigente viajó a Estados Unidos para presenciar la final del Super Bowl 2026 en el Levi’s Stadium de California.

El contraste no pasó desapercibido: mientras la Justicia y organismos estatales analizan balances, contratos internacionales y transferencias millonarias, el titular de la AFA participó de uno de los eventos deportivos más exclusivos del mundo.

Tres frentes judiciales y más de $30.000 millones bajo análisis

El primer expediente tramita en el fuero Penal Económico y apunta a una presunta retención indebida de impuestos y aportes previsionales. Según informes de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), existiría una deuda estimada en $19.000 millones por retenciones de IVA, Ganancias y aportes correspondientes a 2024 y 2025.

La Justicia ordenó un relevamiento integral de cuentas bancarias, movimientos en moneda extranjera, colocaciones a plazo fijo y transferencias internas y externas desde 2021, con especial foco en operaciones realizadas a través del banco Credicoop, donde se detectaron movimientos por hasta $8.000 millones.

Desde la defensa sostienen que resoluciones administrativas suspendieron ejecuciones para entidades sin fines de lucro, aunque la fiscalía pidió nuevas pericias para determinar si esas normas justifican los atrasos.

El segundo frente investiga el origen de los fondos utilizados para la compra de una mansión en Villa Rosa, partido de Pilar, valuada en más de USD 20 millones. La causa analiza si los titulares formales de la propiedad actuaron como presuntos testaferros. Durante allanamientos se secuestraron más de 50 vehículos de alta gama y documentación vinculada a hangares y estructuras de lujo. El expediente se encuentra en disputa de competencia entre juzgados federales.

El tercer expediente se inició tras una denuncia presentada por el empresario Guillermo Tofoni, quien acusó a Tapia y a la conducción de la AFA de presunta administración fraudulenta y manejo irregular de contratos internacionales. La presentación incluye miles de páginas de documentación bancaria proveniente de Estados Unidos, vinculadas a transferencias y sociedades relacionadas con TourProdEnter. Una audiencia clave definirá si la causa pasa al fuero federal.

La lupa de la IGJ sobre contratos y divisas

En paralelo, la Inspección General de Justicia (IGJ) abrió una auditoría profunda sobre la contabilidad y las relaciones comerciales de la AFA. El organismo pidió ampliar información sobre contratos de sponsorización que involucran montos globales cercanos a los 450 millones de dólares.

Uno de los ejes centrales es la cuenta “Empresas de Sponsorización por Contratos”, con un saldo superior a $13.700 millones, donde aparecen operaciones con TourProdEnter LLC. También se solicitó un detalle completo de los flujos de divisas entre 2021 y 2025, así como información sobre la relación con Sur Finanzas Group SA.

La auditoría alcanza además créditos por partidos de la Selección, deudas con organismos internacionales, gastos de organización, mantenimiento e inversiones en el predio de Ezeiza.

El viaje a California

En medio de este escenario, Tapia viajó a California para asistir a la final del Super Bowl 2026. Según trascendió, partió el 4 de febrero en un vuelo regular hacia Asunción, donde mantuvo un encuentro con el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez. Posteriormente abordó un avión privado Global 450 que lo trasladó a Estados Unidos, con escala en Guayaquil.

En el Levi’s Stadium fue visto junto a Andrés Patón Urich, abogado de la AFA y uno de sus hombres de mayor confianza.

Un escenario inédito

La superposición de causas penales, auditorías estatales y conflictos empresariales configura un escenario de presión sin precedentes para la conducción de la AFA. Balances, contratos, transferencias y patrimonios están siendo examinados de manera simultánea por juzgados, fiscales y organismos de control.

En un contexto donde varios clubes enfrentan dificultades económicas y el ascenso permanece atravesado por tensiones institucionales, el foco de atención se posa sobre el corazón financiero del fútbol argentino.

Fuente: Infobae.