El Gobierno logró superar uno de los desafíos financieros más sensibles del mes: debía afrontar vencimientos por $14,6 billones y solo contaba con $4,4 billones en caja. Pese a ese margen estrecho, la Secretaría de Finanzas consiguió un rollover del 96,48% y despejó, por ahora, el riesgo de tensión de liquidez. La expectativa de los inversores pone la lupa en las tasas.

En total, se adjudicaron $13,99 billones frente a ofertas por $14,68 billones. El dato fue celebrado puertas adentro del equipo económico que comanda Javier Milei, especialmente luego del proceso de reducción de tasas aplicado desde el Banco Central.

Cómo quedó conformada la licitación

La operación incluyó una combinación amplia de instrumentos. Entre los títulos en pesos, se colocaron LECAP y BONCAP con vencimientos en 2026 y 2027, todos con tasas efectivas reales anuales (TIREA) entre el 34% y el 38%. También se adjudicaron bonos ajustados por CER, con rendimientos cercanos al 7,7%, además de títulos dólar linked y un bono TAMAR con margen del 4%.

La única licitación que quedó desierta fue el dólar linked con vencimiento en noviembre de 2026 (TZVN6). Aun así, el volumen adjudicado permitió cubrir casi todo el compromiso y evitó que el Tesoro tuviera que recurrir masivamente a sus depósitos.

Qué implica el rollover y qué miran los analistas

Para las consultoras, el resultado era necesario para evitar un shock de pesos en el mercado. “Con tan poco dinero en la cuenta del Tesoro, no podía tener un roll over muy por debajo del 100%”, explicó Lucio Garay Méndez, economista de EcoGo.

El analista destacó que la liberación de alrededor de $0,7 billones no generaría mayor presión, ya que “la administración de liquidez quedó resuelta tras las elecciones”. Por eso, estima que la tasa de referencia en torno al 20% anual no tendría variaciones abruptas en el corto plazo.

¿Habrá cambios en la curva de tasas?

La gran duda, ahora, es si las tasas podrían moverse hacia abajo. Garay Méndez consideró que para ver una baja más marcada “tienen que registrarse tres meses consecutivos de desaceleración de la inflación”.

Por su parte, el analista financiero Christian Buteler señaló que el resultado fue positivo, en especial por “los pocos pesos disponibles en la cuenta del Tesoro”. A su juicio, las tasas se ubicaron en niveles razonables y la extensión de plazos fue una señal favorable. “No acumular vencimientos fuertes siempre es positivo”, subrayó.

Más crédito y una economía que empieza a dar señales

Tras las elecciones legislativas, el equipo de Luis Caputo busca dejar atrás el “apretón monetario” que rigió hasta octubre y apunta a impulsar el crédito para acompañar la recuperación económica.

El Indec informó que la actividad económica creció 5% interanual en septiembre y 0,5% intermensual. Los mayores aportes provinieron de Intermediación Financiera —con un salto del 39,7%— e Impuestos netos de subsidios, que crecieron 10,5%.

En paralelo, el Banco Central redujo la tasa que paga por absorber pesos del 22% al 20% anual y flexibilizó encajes bancarios, con el objetivo explícito de liberar más fondos para préstamos a empresas y familias.