Caputo negocia con bancos y fondos internacionales nuevas operaciones para despejar vencimientos de deuda
El Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo, profundizó en las últimas semanas las conversaciones con bancos del exterior, entidades locales y fondos de inversión para definir la hoja de ruta con la que el Gobierno buscará cubrir los próximos compromisos en dólares. La prioridad, según trasladaron funcionarios a distintos actores del mercado, es avanzar solo con mecanismos consensuados y evitar medidas unilaterales.
Entre las opciones analizadas figura un acuerdo financiero bajo la modalidad Repo, una línea utilizada en gestiones anteriores, pero que esta vez quedaría bajo supervisión del Tesoro y no del Banco Central. Según trascendió, al menos dos bancos de Estados Unidos participan de las conversaciones, con el objetivo de estructurar una operación más amplia que la necesaria para cubrir los USD 4.200 millones que vencen en enero.
El propósito central es despejar los compromisos de deuda privada en dólares durante los próximos dos años, combinando instrumentos de corto y mediano plazo para evitar tensiones futuras.
Recompra y canje de bonos como opción de negociación
Otra de las alternativas que evalúa el equipo económico es un canje voluntario de bonos, especialmente de los Globales 2029 y 2030, que concentran los vencimientos más próximos. La estrategia que circula entre los agentes del mercado contempla una recompra parcial de esos títulos al precio actual y un incentivo en efectivo para los tenedores, seguido de una conversión del saldo en bonos más largos y con cupones más altos.
El Gobierno cuenta con un decreto vigente que flexibiliza la obligación de mejorar plazos, montos o intereses en las operaciones de canje, lo que amplía el margen de negociación para extender vencimientos sin modificar el capital.
El margen financiero actual
Aunque no hay una definición formal, el Tesoro no dispone de los dólares necesarios para afrontar los vencimientos de enero y julio, que en conjunto superan los USD 8.700 millones. En este escenario, el ministro Luis Caputo señaló que la solución será estrictamente financiera y que no se prevé una acumulación extraordinaria de reservas.
La caída del riesgo país —hoy por debajo de los 600 puntos— alimentó las expectativas de lograr un rollover más amplio y permitió acelerar la agenda de reuniones con inversores internacionales.
Viajes, encuentros y gestiones de alto nivel
Caputo participó recientemente de un encuentro organizado por JP Morgan en Nueva York, donde mantuvo reuniones con fondos y bancos globales. En paralelo, representantes de Morgan Stanley, Templeton, Bank of America, Jeffries y otras firmas visitaron Buenos Aires para avanzar en conversaciones con el Ministerio de Economía y el Banco Central.
El Gobierno también mencionó la posibilidad de recurrir al swap con China y al apoyo financiero de Estados Unidos, que aportó USD 2.700 millones antes de las elecciones y para el último pago al FMI. Caputo afirmó que, además de esas herramientas, el propio mercado comenzó a ofrecer estructuras financieras mediante reverse inquiry, es decir, consultas espontáneas de inversores interesados en participar en una colocación o reestructuración.
Provincias y empresas aprovechan el clima favorable
Las condiciones de financiamiento mejoraron en las últimas semanas y permitieron que varias compañías argentinas colocaran deuda externa con tasas más accesibles. Entre ellas figuran TGS, Pampa Energía, Edenor, Pluspetrol y Tecpetrol. La Ciudad de Buenos Aires también emitió USD 600 millones a una tasa de 8,125% y a siete años, mientras que Santa Fe prevé una colocación de hasta USD 1.000 millones antes de fin de mes.
En este contexto, la baja del riesgo país se transformó en un dato clave para evaluar una eventual emisión soberana que permita extender plazos y ordenar el perfil de vencimientos.