Se estrenó «And Just Like That», la secuela de «Sex and the City»
Con nuevo nombre y una actualizada impronta, llegó a la plataforma de streaming HBO Max una nueva entrega de la icónica serie. Casi 18 años después del final de Sexo en Nueva York, Carrie (Sarah Jessica Parker), Miranda (Cynthia Nixon) y Charlotte (Kristin Davis) siguen manteniendo intacta su relación de amistad.
Mientras están rodeadas de ropa de lujo, cócteles y restaurantes de moda fue la temática que tanto atrapó a los seguidores a finales de los 90. Lo que no podemos ignorar es una notoria partida. Se trata de Samantha (Kim Catrall, que tomó la decisión de no regresar a la serie por desacuerdos con la protagonista). Por eso, no será de extrañar que la primera charla de la serie gire en torno a este personaje.
A su vez, de forma algo apresuradas, estas tres amigas explican que Samantha vive en Londres y que ha cortado todo tipo de contacto con Carrie. Cualquier parentesco con la realidad es pura coincidencia. Ambientada en un ficticio mundo postcovid, al que hacen referencia en considerables ocasiones como si fuera algo tan antiguo como uno de sus bolsos de Chanel, las protagonistas ahora lucen orgullosas sus cabellos canosos.
Al menos, dos de ellas lo hacen y a la tercera la acusan de esconderlas de manera artificial y de no asumir su edad. Las protagonistas han envejecido, ahora tienen más de 50 años. Pero si hay algo más entretenido que ver cómo ha pasado el tiempo por las actrices de Sexo en Nueva York, es ver a sus personajes desorientados en una ciudad que parece haber avanzado mucho más rápido que ellas.