Año electoral en Tucumán: peronismo dividido, libertarios en formación y radicalismo a la deriva
Este 2025 es año electoral y en Tucumán se renuevan cuatro bancas de diputados. Ante este escenario, los distintos actores comienzan a reubicarse en el arco político. El peronismo jaldista quiere proteger sus dos bancas ocupadas por Agustín Fernández y Elia Mansilla; Roberto Sánchez es la carta más fuerte que le queda al radicalismo centralista y Paula Omodeo sabe que la renovación es imposible sin una gran alianza.
Durante los últimos días el mapa político de Tucumán sufrió importantes sismos que desconfiguraron los armados partidarios y llenaron de incógnitas a los militantes y electores. Estos movimientos, sumado a los ocurridos anteriormente, abren un considerable abanico de posibilidades. Se especulan alianzas, traspasos, divisiones y una campaña corta pero feroz en la antesala del 26 de octubre.
Por un lado, Osvaldo Jaldo arenga una interna peronista, mientras que en el bando opositor el radicalismo observa como sus principales referentes se apartan y ven en La Libertad Avanza una tabla de salvación. Los libertarios quieren formar una “oposición real”. Germán Alfaro y Ricardo Bussi acechan desde afuera de la cancha y estudian si es conveniente entrar al campo de juego. Los más relegados parecen ser CREO y el PRO, estos últimos casi sin representación provincial, mientras que el partido naranja analiza alternativas para la renovación de Paula Omodeo.
Peronismo: ¿Unido o separado?
El peronismo es una ideología que nació como una tercera opción ubicada en el centro del esquema político. A consecuencia de esto, captó seguidores identificados con matices ideológicos variados. Un simple pantallazo de la multiplicidad de ideas que conviven dentro del PJ, sumado a la típica disputa de poder -propia de la política-, basta para entender la fragmentación peronista que se repite elección tras elección.
Sin embargo, las fracturas que se instalan dentro del PJ cesan en la antesala electoral, siempre en busca de la unidad. “El que gana conduce y el que pierde acompaña”, dice el lema unificador que mantuvo al peronismo aglutinado en contra de los partidos opositores.
Osvaldo Jaldo acompañó al gobierno de Javier Milei desde el primer momento con un lineamiento que lo despega del típico kirchnerismo de las ultimas dos décadas. Su adhesión parlamentaria con la creación del “Bloque Independencia”, sacudió el movimiento. Gladys Medina, Agustín Fernández y Elia Mansilla responden directamente al mandatario tucumano; a contraposición, Pablo Yedlin y Carlos Cisneros son fieles al PJ nacional liderado por Cristina Fernández de Kirchner.
De un lado está el jaldismo y del otro el mazurismo, que además de tener entre sus filas a Yedlin también contiene a Javier Noguera, legislador provincial y aspirante a ocupar una banca en el Congreso de la Nación como resultado de la siguiente disputa electoral.
Sin dudas, la disidencia del kirchnerismo tucumano generó preocupación en Casa de Gobierno que, ante la ausencia de las PASO, quiere resolver los problemas en casa. «El peronismo debe ir más unido que nunca. Todos van a tener la posibilidad. Ya vamos a anunciar el cronograma electoral del PJ para que todos aquellos que aspiren a ocupar cargos dentro del partido tengan la posibilidad de competir dentro de nuestro espacio», exclamó Jaldo dentro del Salón Blanco de Casa de Gobierno.
¿Se hunde el barco radical?, busquen tablas de salvación
El radicalismo resurgió de las cenizas cuando se conformó la coalición opositora Juntos por el Cambio. Esta confederación partidaria terminó siendo una suerte de “ensalada ideológica”, donde actores antagónicos que iban de derecha a izquierda reflotaron sus diferencias hasta la disolución cambiemita.
Como consecuencia de ello, y la atomización de la política tradicional ocasionada por el fenómeno Milei, muchos referentes se ven obligados a reubicarse en el esquema. Existen afines al peronismo, otros más tradicionalistas y radicales con peluca. José Cano, Silvia Elías de Pérez, Agustín Romano Norri y otros partidarios, ven factible una tercera línea provincial que marque el equilibrio anti K y a la vez anti Milei. Por los pasillos se corre la voz de los correligionarios sosteniendo que Roberto Sánchez es la carta más fuerte y será utilizada por la UCR. Además, aseguran un llamado telefónico entre el exintendente de Concepción y Mauricio Macri. Este último analiza una opción B en caso de fracasar su alianza con LLA.
A raíz de esto, lo integrantes del partido político más longevo de Argentina no descartan la posibilidad de sumar al Partido por la Justicia Social e incluso a peronistas no alineados a Milei.
Otra es la situación de los radicales que abandonan el barco para encolumnarse detrás de Milei y el partido violeta. Mariano Campero fue expulsado y tiene su propio partido político: Cambia Tucumán. A estelo ve como instrumento para despegarse de “los yunques” radicales. En sintonía con esto, Sebastián Salazar y Paula quiles anunciaron con bombos y platillos su apoyo abierto a Lisandro Catalán y el Gobierno Nacional.
Libertarios en formación, con puertas abiertas e incógnitas
Así como Javier Milei era una incógnita electoralmente hablando, La Libertad Avanza también lo es hoy en día. No se conoce un indicador real que pueda anticipar el desempeño del partido del presidente en los próximos comicios.
A pesar de esto, los liberales confían en la voluntad popular que busca reformar un modelo agotado, el cual, según ellos, llevó el país a la decadencia en muchos aspectos. “Hoy por hoy es mejor no ser conocido y venir de afuera de la política”, sostienen puertas adentro.
Sin más representación que Lisandro Catalán como vicejefe de Gabinete y presidente de LLA Tucumán y Gerardo Huesen como diputado nacional, los libertarios comienzan a buscar el esboce de su dirigencia política, nutrida de territoriales y técnicos en igual medida. El bloque que pertenecía al partido fue disuelto por el «mal comportamiento» de José Macome para con las ideas y su falta de alineación con el proyecto liderado por Milei a nivel nacional y Catalán dentro de la provincia.
Con el desplazamiento de Macome, LLA busca no tener bloque legislativo hasta obtener bancas propias en 2027. Sin embargo, el gran desafío es ganar otro escaño nacional y Catalán se perfila como candidato. El gran cuestionamiento es su nivel de conocimiento, pero se escudan en que la marca libertaria es lo que demanda el consumista político.
Bussi y Alfaro: los derrotados que nunca quedan afuera
Ricardo Bussi es artifice de una trayectoria política llena de vaivenes. Su casi gobernación, su paso por el Congreso de la Nación y la eterna alternancia entre la Legislatura provincial y el Concejo Deliberante capitalino, hicieron de su participación un ciclo eterno. Sin embargo, todo tiene un fin, y parece que los últimos cachetazos electorales lo descolocaron.
El hijo del exgobernador se jugó todo por Milei, quien lo abrazó arriba del escenario y lo bautizó como su candidato en Tucumán. Malos entendimientos y pésimos rendimientos individuales hicieron que la alianza llegue a su fin junto con la confederación de terceras fuerzas provinciales ideada por Carlos Kikuchi.
La realidad indica que el actual legislador provincial hoy se encuentra fuera de toda contemplación libertaria, ya sea como parte de La Libertad Avanza o posible aliado.
Germán Alfaro es otro político de largos años dentro de la escena tucumana. Luego del doble traspié, donde él y Beatriz Ávila se vieron vencidos, el exmandatario capitalino se ausentó y sus movimientos desde las sombras generan muchas suposiciones. Hay quienes lo emparentan con el gobernador tucumano y también existen los que relacionan al matrimonio justicialista con Casa Rosada debido al acompañamiento de Ávila con el gobierno nacional desde el Senado.
CREO y el PRO: con alianzas sí, sin alianzas no
Paula Omodeo es la luz que brilla en el Congreso con cada discurso levantado por tuiteros liberales. No obstante, las elecciones en Tucumán no se ganan por Twitter ni micho menos en Buenos Aires. En CREO tienen en cuenta esto, pero su sentido de pertenencia con la bandera naranja genera dudas a la hora de pintarse de violeta.
Lisandro Catalán señaló en muchas ocasiones que su espacio está abierto para todos. Por esto, y la carencia de figuras femeninas en el esquema libertario, Omodeo surge como una posible aliada en pos de competir el 26 de octubre.
Por último, Propuesta Republicana, mejor conocido como PRO, se derrumba y ve como lo poco que construyó en más de diez años instalado en Tucumán ya no tiene reconstrucción en sus propios cimientos. El partido sufrió las consecuencias de nunca haber formado liderazgos provinciales y haberse subordinado a figuras ajenas del macrismo. Con José Macome flotando en el aire y dirigentes tales como Trapani, Diosquez, Bety, Isa, López Ibarra y demás, buscando asilo en el armado libertario, el ciclo del partido de globos amarillos aparenta un triste final.