Cuál es el plan impositivo de Javier Milei para la Argentina: pocos impuestos y universales
El plan impositivo del presidente Javier Milei apunta a transformar radicalmente el sistema tributario argentino, simplificando su estructura y reduciendo drásticamente la cantidad de impuestos existentes. Según Milei, este enfoque busca generar un sistema más eficiente y equitativo, orientado a promover la inversión, el crecimiento económico y la transparencia fiscal. Para entender mejor este concepto, el economista Juan Carlos de Pablo explicó en una entrevista cómo podría implementarse un modelo basado en «pocos impuestos y universales», una idea que resuena con el enfoque libertario del presidente.
De Pablo toma como referencia las teorías del economista noruego Agnar Sandmo, quien sostenía que un sistema impositivo eficiente debe basarse en pocos gravámenes de carácter universal, es decir, que alcancen a todos los sectores sin excepciones. Según Sandmo, cada nuevo impuesto genera un costo administrativo que, muchas veces, supera los beneficios recaudatorios.
«Hay que cobrar pocos impuestos, que sean universales y sin excepciones», explicó Sandmo en una de sus publicaciones. Entre los pocos impuestos recomendados, se destacan el impuesto a los ingresos (mal llamado «a las ganancias»), el IVA y las contribuciones al sistema de seguridad social. Estas herramientas, consideradas esenciales, no solo maximizan la recaudación sino que también reducen la evasión y la elusión fiscal.
La promesa del libertario
En su discurso al cumplirse el primer año de su gestión, Milei sorprendió al anunciar que su administración eliminará el 95% de los impuestos actuales. Aunque esta propuesta generó entusiasmo entre los contribuyentes, también plantea interrogantes sobre su implementación, especialmente en un contexto donde no se prevé el aumento de deuda pública ni la emisión monetaria.
En un ejercicio de técnica narrativa, De Pablo permite a Sandmo responder al respecto. «Eliminar el 95% de los impuestos no significa reducir la carga tributaria en igual proporción. Es probable que el foco esté puesto en eliminar aquellos tributos que generan baja recaudación, simplificando así el sistema sin afectar significativamente los ingresos del Estado».
Qué impuestos podrían eliminarse
De acuerdo con el economista, la clave está en identificar aquellos gravámenes que representan una baja participación en la recaudación total. Estos incluyen impuestos específicos que, aunque tienen objetivos secundarios como la protección de ciertas industrias o la promoción del empleo, generan costos administrativos elevados y complejidad para los contribuyentes.
«Las reformas no se dan en el vacío», enfatizó Sandmo. «En el caso argentino, cualquier reforma debe tener en cuenta el impacto en sectores clave como los productores locales y las exportaciones, para evitar desequilibrios económicos mayores».
Impacto en el gasto público
La reducción de impuestos necesariamente está asociada a una disminución del gasto público. Sin embargo, Milei ha insistido en que su gobierno se mantendrá comprometido con el equilibrio fiscal. Esto implica que las reformas tributarias estarán acompañadas por un rediseño del presupuesto nacional, priorizando sectores estratégicos y eliminando gastos considerados innecesarios.
Este enfoque requiere decisiones políticas delicadas. «Eliminar impuestos tiene efectos más allá de la recaudación. Por ejemplo, algunos impuestos protegen industrias locales, mientras que otros afectan directamente los costos de los consumidores. Por eso, cualquier reforma debe considerar tanto los efectos directos como los indirectos».
Un modelo inspirado en principios universales
El modelo que plantea Milei, inspirado en las ideas de economistas como Sandmo, busca simplificar el sistema tributario, haciéndolo más eficiente y menos propenso a la evasión. Al reducir la cantidad de impuestos y enfocarse en los de mayor impacto, se espera liberar recursos tanto del Estado como de los contribuyentes, promoviendo una economía más dinámica y competitiva.
Si bien la promesa de una motosierra tributaria resulta atractiva para muchos, la implementación enfrenta desafíos importantes. Desde la necesidad de mantener la recaudación hasta el equilibrio entre importaciones y producción local, el éxito del plan dependerá de cómo se maneje la transición hacia este nuevo esquema.
En el cierre de la conversación, Sandmo concluye: «La simplificación fiscal es un paso necesario, pero debe estar acompañada por un enfoque integral que considere el contexto económico y social de la Argentina actual».
