Tras las polémicas maniobras que realizó durante la llegada del nuevo avión presidencial al país, uno de los pilotos presentó su renuncia. A finales de mayo, la flamante incorporación a la flota oficial se volvió viral con un video donde se observa inclinarse sobre la pista del aeropuerto.

Ayer martes, Leonardo Luis Barone, uno de los comandantes del Boeing 757-200, renunció a su puesto. La decisión del piloto se dio a poco menos de un mes de un controversial sobrevuelo. De esta manera solo quedan dos de los cuatro pilotos que se capacitaron para navegar el avión presidencial, ya que anteriormente, uno de ellos se decidió por una aerolínea comercial.

El polémico vuelo rasante

Todo ocurrió pocos minutos después del esperado discurso de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Mientras se desconcentraba la multitud frente a la Casa Rosada, numerosas personas se congregaban en Aeroparque para presenciar la llegada de la nueva aeronave.

En medio de la expectativa, Barone se aproximó a la pista y, a escasos metros de altura, sobrevoló inclinado en dirección de Norte a Sur. Mientras tanto, debido a las condiciones climáticas adversas, algunas aeronaves comerciales se vieron obligadas a permanecer en el aire o desviarse de su ruta original. Fue entonces cuando, en una maniobra llamativa, Barone decidió aproximarse a la estación en dirección contraria, de Sur a Norte, y finalmente aterrizó sin contratiempos.

Las imágenes de esta audaz maniobra no tardaron en hacerse virales en las redes sociales, generando una ola de opiniones encontradas y dejando a Barone en medio de la polémica. Ante la repercusión, el piloto dio su punto de vista.

«Todo se hizo con autorización. No hago nada sin ella», aseguró él en su declaración pública sobre el incidente. De esta manera, buscó despejar cualquier duda sobre la legalidad de su acción. Además, hizo hincapié en que existen registros audiovisuales que respaldan sus afirmaciones y documentan cada paso de la maniobra.

Si bien Barone reconoció que desde el punto de vista profesional se siguieron todos los protocolos necesarios, admitió que quizás no se evaluó adecuadamente el contexto político y social en el que se llevó a cabo la maniobra. «Veníamos felices, con el avión nuevo, en una fecha patria», confesó el piloto a La Nación.