En el marco de una investigación por amenazas agravadas, efectivos de la Comisaría Ranchillos secuestraron significativa cantidad de estupefacientes. Se ejecutaron medidas de allanamiento en una vivienda de la localidad, y resultó en el decomiso de drogas y elementos utilizados en el fraccionamiento de estas sustancias.

Según informó el comisario Cristian Herrera, la orden de allanamiento fue otorgada por el doctor Guido Cattaneo, y se llevó a cabo en la tarde noche del pasado sábado. El procedimiento contó con el apoyo de personal de las Comisarías de Pozo del Alto, Los Bulacios y El Bracho.

Al ingresar a la vivienda con la orden judicial, en presencia de dos testigos, los efectivos se encontraron con el propietario del lugar. Durante la requisa, se descubrió en el baño externo de la vivienda elementos que parecían ser sustancias prohibidas y dinero en efectivo.

Inmediatamente, los uniformados informaron del hallazgo a la Unidad de Investigaciones de Narcocriminalidad. Desde la dependencia se ordenó que la División Drogas Peligrosas llevara a cabo el pesaje y las pruebas de campo de las sustancias encontradas.

El peritaje realizado reveló la existencia de 59 «ravioles» de cocaína, 9 gramos de ralladura de pasta base y una piedra compactada de pasta base de 26 gramos en el lugar. Finalmente,  se solicitó la intervención del Juzgado Federal.

Además de las sustancias ilícitas, se encontraron numerosos elementos comúnmente utilizados para el fraccionamiento y la venta de drogas. También se secuestró dinero en efectivo y teléfonos celulares que serán sometidos a análisis para determinar su posible relación con la actividad delictiva.

Tras consultar con la autoridad judicial, se ordenó la aprehensión de tres personas, una mujer y dos hombres, en relación con el caso. El comisario general Fabio Ferreyra, jefe de la Unidad Regional Este, supervisó el desarrollo de todo el operativo.