Tras un paro de cuatro días que se hizo sentir en el bolsillo de los tucumanos, sobre todo siendo inmediatamente después de la suba de taxis, las quejas sobre el transporte público no cesan en la provincia. Por la disminución de pasajeros ante las vacaciones invernales, Berreta confirmó que están trabajando con un 20% menos de coches.

Paradas de colectivos llenas y ceños fruncidos, es el paisaje cotidiano en Tucumán, ya que los colectivos urbanos e interurbanos recorren con menos frecuencia: “si un colectivo pasaba cada cinco minutos, ahora lo hará cada siete u ocho minutos”, confirmó el representante de empresarios de transporte.

Pese a que hay un pedido de aumento del boleto presentado ante el Concejo Deliberante, en el orden del día no hay aún dictamen por parte de la Comisión de Transporte. Según el estudio técnico de costos presentado por AETAT, el boleto debería costar $360, es decir, solicitan un incremento del 328%. Por su parte, el presidente del Concejo, Fernando Juri, recibió a la organización FODECUS representada por José García, que busca impedir el incremento en el precio del boleto.