Desde el 2018 circulan diferentes fármacos clínicamente testeados, que ayudan para bajar de peso. Sin embargo, la mayoría no se encuentra disponible en Argentina. Además, se utiliza principalmente en el tratamiento de la diabetes. Es decir, no tienen una aplicación preventiva. Los especialistas enfatizan, que este tipo de medicación debe ser siempre acompañado por un cambio de estilo de vida y hábitos alimenticios.

Martín Alfaro, médico especialista en nutrición, analizó los resultados alentadores de un ensayo clínico con «Semaglutida«, basado en el desarrollo de una píldora para bajar de peso. En principio, el fármaco permitió un descenso de peso de 15% en 17 meses. “Los estudios son alentadores, tanto este y otros que todavía no se publicaron. Son fármacos más para el tratamiento de la obesidad, que para bajar de peso”, expresó a Cadena 3.

«Hoy en día hay medicamentos que se utilizan de forma diaria. No es necesario bajar 50 kilos para ganar salud, con una baja del 5% del peso ya hay un avance. Este fármaco del que hablamos es un protector cardiovascular”, detalló Alfaro. “La obesidad es la puerta de entrada a más de 230 enfermedades. Y es una enfermedad crónica. Antes estaba asociada a falta de voluntad. Esto nos sirve para entender la psicología del paciente”.

Obesidad: tratamiento complejo a una enfermedad multicausal

“La problemática es compleja. El tratamiento de la obesidad debe ir acompañado de políticas públicas. Deben ser más baratas las frutas y las verduras; los gimnasios son caros. El etiquetado frontal trajo más dudas que certezas. Hay gente que no toma yogurt porque tiene los mismos carteles que una golosina, pero es un alimento súper recomendable”, comentó el especialista.

Cómo funcionan los fármacos para bajar de peso

“Lo importante es cuidar el músculo, lo que importa es bajar la cantidad de grasa. Generalmente acumulamos en el abdomen. Estos nuevos fármacos trabajan sobre la saciedad y la toma de decisiones. Esto hace que la persona coma menos y utilice sus reservas”.

“Todos los fármacos se acompañan con cambios en el estilo de vida, movimientos y buen descanso. También técnicas para gestionar las emociones”, agregó. “En 2018 salió el primer fármaco, que anda muy bien. La aplicación es mediante una aguja. Eso genera que, a quienes no les guste pincharse todos los días, no lo usen. El nuevo es de aplicación semanal y en el país no está. Sin embargo, se usa para diabetes, no para obesidad”, concluyó Alfaro.