Los seguros de retiro ganan lugar como opción complementaria ante la incertidumbre jubilatoria
Los seguros de retiro empiezan a sumar interés dentro del mercado asegurador argentino, aunque todavía ocupan un lugar muy reducido en términos de volumen. En un escenario atravesado por la preocupación por el futuro jubilatorio, el sector ve en estos instrumentos una alternativa de ahorro de largo plazo con margen para crecer. El desafío, sin embargo, sigue siendo grande: hoy su penetración individual es baja y su desarrollo continúa atado a las limitaciones de la economía argentina.
Actualmente, las primas de retiro representan entre el 1,3% y el 1,44% de la facturación total del mercado asegurador. Aun así, distintas voces de la industria coinciden en que se trata de un segmento con potencial de expansión por cambios demográficos, culturales y financieros. La idea de construir un respaldo adicional para la jubilación empieza a ganar espacio en un contexto en el que los esquemas tradicionales muestran crecientes tensiones.
Un mercado chico, pero con margen para crecer
Según datos del sector, existen más de 1,5 millones de asegurados en seguros de retiro, aunque la mayor parte corresponde a coberturas corporativas. Dentro de ese universo, poco más de 80.000 personas acceden a pólizas individuales, una diferencia que expone una de las principales debilidades del segmento. El gran reto para las compañías pasa, justamente, por ampliar la base de ahorristas particulares.
Desde AVIRA señalaron que, al cierre del ejercicio de junio de 2025, se contabilizaron 1.526.529 asegurados en este tipo de coberturas. De ese total, 683.147 eran mujeres y 843.382 varones. En ese mismo período, mientras las primas totales emitidas por el mercado asegurador superaron los 19 billones de pesos, en retiro apenas se emitieron pólizas por 279.000 millones, una distancia que refleja el peso todavía marginal del rubro.
El cambio cultural detrás del interés
Detrás de este crecimiento aparece un cambio de mirada sobre el retiro y la necesidad de planificarlo con anticipación. En la industria advierten que el aumento de la expectativa de vida obliga a repensar la cobertura económica para la etapa posterior a la vida laboral activa. En ese marco, los seguros de retiro empiezan a ser vistos como una herramienta complementaria frente a un sistema previsional bajo presión.
Desde el sector remarcan que también comenzó a modificarse el perfil de quienes ingresan a estos productos. El promedio de entrada se ubica en 38 años, pero ya un 20% de los asegurados tiene entre 18 y 30 años. Ese dato sugiere que, de manera todavía incipiente, empieza a instalarse entre los más jóvenes la idea de ahorrar antes para el largo plazo.
Un tercer pilar frente al desgaste del sistema
Las aseguradoras definen a estos productos como un “tercer pilar” voluntario de la jubilación. Esa caracterización responde a un contexto demográfico marcado por la caída de la natalidad y el aumento de la longevidad, dos factores que recargan la presión sobre los sistemas previsionales tradicionales. En ese escenario, el ahorro individual aparece como una vía complementaria para cubrir una parte del ingreso futuro.
La discusión no es solo financiera, sino también estructural. A medida que crece la expectativa de vida y cae la relación entre aportantes y beneficiarios, la sustentabilidad del sistema jubilatorio enfrenta mayores dificultades. Por eso, en el sector sostienen que los seguros de retiro pueden cumplir un rol cada vez más relevante dentro de una estrategia previsional más amplia.
Las trabas que frenan su expansión
Pese al interés que despiertan, estos instrumentos siguen condicionados por los problemas de fondo de la economía argentina. La inflación, la volatilidad y la desconfianza histórica hacia el sistema financiero actúan como barreras que limitan su masificación. A eso se suma la competencia con otros gastos obligatorios dentro del presupuesto familiar, que reduce el margen para destinar ingresos al ahorro previsional.
Las compañías también apuntan a la falta de incentivos fiscales de peso. Desde el sector consideran que las deducciones impositivas actuales no alcanzan para funcionar como un estímulo real. En esa línea, plantean que un esquema más atractivo podría impulsar el ahorro de largo plazo y, al mismo tiempo, favorecer el desarrollo del mercado de capitales.
Aportes accesibles y opciones de rentabilidad
Uno de los argumentos más repetidos para promover estos seguros es que no requieren desembolsos demasiado altos para comenzar. En el mercado existen propuestas con aportes mensuales desde 25.000 pesos o 15 dólares, mientras que otras alternativas parten de los 40.000 pesos. La lógica es que pequeñas sumas, sostenidas en el tiempo y administradas profesionalmente, puedan transformarse en un capital relevante hacia el retiro.
En cuanto a la rentabilidad, las aseguradoras ofrecen instrumentos tanto en pesos como en dólares. Según explican desde el sector, las opciones en moneda local siguieron de cerca la inflación e incluso comenzaron a superarla en algunos tramos. En dólares, en tanto, se mencionan rendimientos mínimos del 2% anual, con períodos en los que esa tasa llegó a ubicarse entre el 6% y el 8%.
Una herramienta que busca consolidarse
Las recomendaciones dentro de la industria apuntan a destinar entre un 5% y un 8% de los ingresos mensuales a este tipo de instrumentos, siempre según el perfil y los objetivos de cada persona. Esa proporción busca construir un ahorro gradual y sostenido, más que una solución inmediata. La lógica del producto está asociada al largo plazo y a la idea de complementar, no reemplazar, la jubilación tradicional.
De cara a los próximos años, el sector cree que los seguros de retiro pueden ampliar su participación si mejoran las condiciones macroeconómicas y regulatorias. La estabilidad, los incentivos fiscales y una mayor educación financiera aparecen como factores centrales para ese crecimiento. Mientras tanto, el mercado apuesta a instalar una idea de fondo: que planificar la jubilación ya no depende solo del Estado, sino también de decisiones individuales tomadas con anticipación.
