Los sectores sobre los que impactará el acuerdo comercial que firmó la Argentina con EE.UU.
El Gobierno firmó este jueves un acuerdo de Comercio e Inversiones Recíprocos con Estados Unidos que impactará de manera directa en múltiples sectores productivos de la Argentina. El pacto fue anunciado por el canciller Pablo Quirno y, según estimaciones oficiales, permitirá recuperar exportaciones por US$1.013 millones a través de la eliminación de aranceles y el acceso preferencial al mercado estadounidense.
El convenio establece un marco estratégico para profundizar la relación bilateral y posiciona a la Argentina como el primer país de la región en firmar un instrumento de este tipo con EE.UU. Desde Cancillería informaron que alcanzará a 1.675 productos nacionales, con efectos sobre distintas cadenas productivas y mejoras en la inserción del país en las cadenas globales de suministro.
Uno de los principales beneficiados será el complejo agroindustrial y de alimentos. El acuerdo contempla reducción de aranceles y ampliación de cupos para carne vacuna, aviar y porcina, lácteos, vinos, frutas, azúcar, chocolates y alimentos procesados. En el caso de la carne bovina, Estados Unidos amplió el cupo preferencial hasta las 100.000 toneladas anuales, lo que podría generar exportaciones adicionales cercanas a los US$800 millones.

La industria automotriz y de autopartes también quedará alcanzada. El texto prevé la aceptación de vehículos y piezas producidos bajo estándares estadounidenses de seguridad y emisiones, con cupos específicos para su ingreso, lo que abre la puerta a una mayor integración del sector argentino en mercados internacionales.
Otro eje central del acuerdo es la energía y los minerales críticos. El convenio promueve inversiones estadounidenses en litio, cobre, petróleo y gas, con respaldo del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), y otorga prioridad estratégica a Estados Unidos como socio en estos desarrollos.
En el sector farmacéutico y de dispositivos médicos, el acuerdo reconoce aprobaciones de la FDA, elimina revalidaciones periódicas y habilita auditorías y certificados electrónicos. Según fuentes oficiales, estas medidas permitirán acelerar procesos regulatorios y comerciales.
El documento incluye además compromisos vinculados a la economía digital y los servicios. Abarca software, comercio electrónico y plataformas tecnológicas, con la prohibición de impuestos discriminatorios y la garantía del libre flujo de datos entre ambos países.
En materia de propiedad intelectual, la Argentina deberá reforzar la protección de derechos de autor, marcas y patentes. El acuerdo prevé mayores controles contra la piratería y la falsificación, junto con un fortalecimiento de los mecanismos de fiscalización aduanera.
El alcance del pacto se extiende también a infraestructura, transporte y logística, con medidas para simplificar trámites aduaneros, promover el comercio sin papeles, agilizar envíos express y fomentar la cooperación en construcción naval.
Finalmente, el acuerdo incluye sectores estratégicos como tecnología, telecomunicaciones, ambiente y empresas estatales. Contempla cooperación en redes 5G y 6G, ciberseguridad, pesca sostenible, estándares ambientales y reglas sobre subsidios y trato no discriminatorio a inversiones estadounidenses en proyectos públicos y de infraestructura.
