La absolución de Gerónimo Helguera por el asesinato de Mariela Márquez, ocurrido en octubre de 2021 generó indignación y dolor entre los familiares de la víctima. A principio de mes, el Máximo Tribunal confirmó la nulidad del fallo que declaraba a Helguera responsable del crimen y lo consideró inimputable. Hoy la familia de Mariela protestó frente a tribunales, pidiendo justicia.

El trágico suceso tuvo lugar en una galería comercial de la localidad de Yerba Buena. Gerónimo Helguera, armado, se dirigió hacia una oficina en el primer piso de la galería con la intención de buscar venganza contra un hombre a quien acusaba de haberlo acosado durante su etapa escolar.

En un estado de evidente alteración, Helguera fue confrontado por un guardia y un mozo, desencadenando un forcejeo. En medio de la tensión, el asesino accionó su arma de fuego, impactando a la mujer que trabajaba en el lugar.

La víctima, Mariela Márquez, de 34 años y madre soltera de tres hijos, fue trasladada de urgencia al Hospital Padilla. Una vez allí fue atendida, pero quedó en estado de coma con un edema cerebral generalizado, hasta que lamentablemente falleció.

Un pedido de justicia

Inicialmente, Gerónimo Helguera había sido condenado a prisión perpetua. Sin embargo, generando gran consternación entre los familiares de la víctima, un tribunal de impugnación anuló el fallo y lo declaró inimputable debido a problemas mentales.

 La causa fue llevada posteriormente a la Corte, que ratificó la nulidad del fallo argumentando que el autor del crimen no sería responsable de sus actos debido a su condición mental. En respuesta a esta controvertida decisión judicial, los familiares de Mariela Márquez han iniciado una protesta en busca de justicia. 

Con quema de cubiertas frente a Tribunales, la familia de la víctima manifestó su indignación exigiendo que Helguera cumpla una condena en prisión. La hermana de la víctima solicitó ser atendida por el presidente de la Corte y amenazó con prenderse fuego viva si no era escuchada por las autoridades. Ante la amenaza, la Corte envió un médico para que «estuviera pendiente».