La oficial de la Policía de la Ciudad suspendida por difundir videos de contenido sexual usando el uniforme volvió a quedar en el centro de la escena. Nicole V., de 25 años, utilizó sus redes sociales para denunciar presunta persecución interna y acusó tanto a la conducción policial como a la Justicia porteña.

En un posteo en Instagram, aseguró que la medida disciplinaria responde a un trato desigual. “Me sorprende la persecución por filmarme uniformada sin cometer delito alguno”, escribió, antes de cuestionar la respuesta institucional frente a otros casos.

Señalamientos de corrupción y acoso

En su publicación, la agente mencionó como ejemplo a efectivos de la División K9 denunciados por supuestamente cobrar coimas y usar recursos del Estado para dictar clases particulares. Según la joven, esos uniformados “se encuentran trabajando tranquilos” mientras su caso avanza con rapidez.

También afirmó haber rechazado pedidos indebidos de superiores. “¿Cuál es la vara para juzgarme? ¿Porque soy mujer? ¿Porque dije que no a jefes que me pedían tener relación a cambio de dinero?”, agregó.

El origen del sumario

El caso se inició tras detectarse en redes sociales videos e imágenes donde la agente aparece en situaciones de carácter sexual utilizando prendas oficiales. Los contenidos se viralizaron en Instagram, TikTok y OnlyFans, lo que derivó en un sumario administrativo y la inmediata suspensión.

Las imágenes incluyen manipulaciones de esposas reglamentarias, escenas en ropa interior, apariciones junto a amigas semidesnudas y otras actividades realizadas con el uniforme.

La intervención de Asuntos Internos

De acuerdo con fuentes oficiales, las publicaciones fueron halladas mientras la joven estaba de licencia médica y atravesaba una evaluación psicofísica. En sus perfiles, la agente hacía referencias explícitas a su rol, incluso con frases vinculadas al ejercicio de autoridad, lo que fue incorporado al expediente.

La investigación comenzó en Asuntos Internos y luego pasó a la Oficina de Transparencia y Control Externo, que evalúa si hubo afectación a la imagen institucional y uso indebido de elementos policiales.

Qué dice la normativa vigente

El análisis disciplinario se apoya en la Ley 5688 de Seguridad Pública porteña, que regula la exhibición de uniformes, equipos y símbolos oficiales. Los artículos 105 y 106 establecen los criterios de aptitud psicofísica y las condiciones para continuar en funciones durante licencias o situaciones irregulares.

Desde la fuerza señalaron que el proceso continúa abierto y que Nicole fue desplazada de su puesto hasta que se determine si corresponde su destitución o el eventual reintegro.

La versión de la oficial

En una entrevista con Telefe Noticias, la joven explicó que comenzó a vender contenido erótico por necesidad económica. Sostuvo que es madre, atraviesa un tratamiento psicológico y psiquiátrico por un episodio de violencia de género y que su sueldo se redujo significativamente: “No me alcanzaba; fue otra forma de generar ingresos”.

Indicó además que sufre episodios de epilepsia y que se encontraba bajo licencia al momento de realizar las grabaciones. “Estoy dispuesta a hacer lo que me pidan”, afirmó, aunque admitió que ya no proyecta continuar en la fuerza: “Hoy no tengo intenciones de seguir siendo policía”.

Próximos pasos en la causa

La resolución administrativa definirá su situación laboral. El expediente deberá determinar si las conductas denunciadas constituyen una violación agravada del reglamento policial o si la oficial podrá retomar funciones una vez concluido el proceso.

Mientras tanto, Nicole continúa sosteniendo que la reacción institucional fue desproporcionada y que su caso expone desigualdades dentro de la fuerza.