La Organización Mundial de la Salud (OMS) aprobó la primera vacuna específica contra la mpox, anteriormente conocida como viruela del mono. Esta decisión busca acelerar el acceso global a la vacuna, especialmente en regiones como África, donde la transmisión sigue activa. Según datos de la OMS, desde 2022 se han confirmado más de 103.000 casos en 120 países. Y solo en 2024 se registraron 25.237 casos sospechosos y confirmados, además de 723 muertes en 14 países africanos.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, destacó que la precalificación de la vacuna MVA-BN es un avance crucial para frenar los brotes, particularmente en África. Esta vacuna, ya probada para la viruela, ha demostrado ser efectiva en la prevención de infecciones graves y hospitalizaciones.

La MVA-BN se administra en dos dosis, con un intervalo de cuatro semanas, y puede almacenarse en condiciones de refrigeración estándar hasta ocho semanas. En situaciones de brote con suministro limitado, la OMS también recomienda el uso de una sola dosis. Los estudios sugieren que la eficacia de una sola dosis es del 76%, mientras que con dos dosis aumenta al 82%.

Aunque la vacuna no está aprobada para personas menores de 18 años, puede utilizarse en casos excepcionales. Personas embarazadas, lactantes, niños y personas inmunodeprimidas, siempre que los beneficios superen los riesgos potenciales.

Además de la MVA-BN, la OMS evalúa otras dos vacunas para su precalificación y posible distribución. Estas decisiones son clave para la distribución global de las vacunas, con organismos como UNICEF y Gavi listos para colaborar en la logística, especialmente en comunidades vulnerables de África, como la República Democrática del Congo.