En la mañana de ayer, un bebé de cuatro meses ingresó al hospital Ramón Carrillo en Yerba Buena. El menor presentaba un importante hematoma en la espalda y sangrado en la nariz, por lo que su estado era delicado.

Pese al intento del personal de salud, que aplicó las tareas de reanimación, el bebé falleció. Quién llevó a la víctima al hospital fue su abuela, luego arribaron al lugar sus padres. Ante esta situación, comenzó una investigación judicial.

En este sentido, intervino la fiscalía de turno de Homicidio II, que ordenó que los padres y la abuela no se retiraran del lugar. Según el primer informe forense, el deceso del bebé se produjo por broncoaspiración, sin indicios de una muerte violenta.