El Decreto 743/24, recientemente promulgado, introduce la posibilidad de la firma digital de documentos de manera digital y remota, marcando un hito en el sector inmobiliario argentino. Este cambio permitirá la formalización de contratos de locación, reservas y otros documentos sin la necesidad de dispositivos físicos como tokens. Agilizando así, los procedimientos y reforzando la seguridad en las transacciones.

La implementación de la firma digital remota elimina la necesidad de verificaciones presenciales, lo que representa una ventaja significativa para el sector. Según Daniel Bryn, de Zipcode y Monitor Inmobiliario, esta tecnología traerá mayor seguridad y eficiencia en las operaciones inmobiliarias. «Ahora, los usuarios podrán obtener su firma digital validada biométricamente desde su computadora o celular. Lo que reducirá las demoras que solían generarse por la necesidad de reuniones presenciales», explicó Bryn.

Mejora en los tiempos y seguridad

La firma digital no solo agilizará el proceso de compra-venta, reduciendo el tiempo total en hasta dos semanas, sino que también fortalecerá la seguridad contractual. Esto minimizará las posibilidades de fraude y ofrecerá una mayor comodidad para los usuarios, quienes podrán gestionar operaciones desde cualquier lugar del país o incluso desde el extranjero.

Aunque la adopción de esta tecnología es relativamente nueva en Argentina, ya se aplica en 188 países, cumpliendo con los estándares internacionales de seguridad. Bryn señaló que, a pesar de que culturalmente no estamos acostumbrados a esta modalidad, los clientes se sorprenderán al descubrir que el trámite puede completarse en solo cinco minutos.

Validez legal y adaptación del sector

La firma digital tiene plena validez legal y es vinculante, lo que asegura que las operaciones sean reconocidas por la ley. Ezequiel Wierzba, CEO de Click Aparts, destacó que el sector inmobiliario deberá adaptarse a este cambio digital que ha llegado para quedarse. «Este avance garantiza que las transacciones realizadas con firma electrónica sean seguras y legalmente válidas en múltiples jurisdicciones», comentó Wierzba.

El impacto de esta nueva legislación no se limitará a facilitar las transacciones, sino que también podría abrir nuevas oportunidades de negocio. Bryn prevé que surjan empresas que ofrezcan servicios como fianzas, cauciones y gestión de créditos de manera digital. Lo que simplificará aún más el proceso para los usuarios finales.

Reducción de costos y proceso de escrituración

La digitalización de las firmas también contribuirá a reducir costos operativos y administrativos. Específicamente, al eliminar la necesidad de manejar documentos físicos y disminuir el tiempo necesario para reuniones presenciales. Sin embargo, en operaciones de compra-venta, sigue siendo imprescindible la intervención de un escribano o abogado notarial. Ya que es quien certifica que ambas partes están de acuerdo y que la transacción se realiza dentro de un marco legal adecuado. Este paso conlleva honorarios adicionales que, junto con las comisiones inmobiliarias y los costos de escritura, pueden sumar entre un 5% y un 10% del valor total de la operación.

Aunque la digitalización acelera ciertos aspectos del proceso, desde el Colegio de Escribanos de Buenos Aires aclararon que el trámite de escritura no es el mayor causante de demoras. En un proceso de crédito hipotecario, la escritura puede demorar hasta dos semanas, mientras que el resto del tiempo se dedica a la calificación de crédito, tasación y trámites registrales.

Para los contratos de alquiler, donde no siempre es necesaria la intervención de un escribano, la firma digital simplifica considerablemente el proceso y puede resultar en ahorros de tiempo importantes, concluyó Wierzba.