Tras la oposición del Ministerio Público Fiscal (MPF) sobre las salidas transitorias de Pablo Amín, la Justicia accedió a otorgarle los permisos. El asesino de su esposa, María Marta Arias, fue condenado a cadena perpetua por el brutal hecho sucedido 2007 en un hotel del parque 9 de Julio.

La jueza Ana María Iácono había determinado el 17 de mayo pasado que el homicida goce de dos salidas de tres horas cada mes. Por su parte, el MPF, consideró que Amín continuaba siendo una persona peligrosa para la sociedad, por lo que solicitó que se suspenda la decisión. No obstante, al igual que con una de las condenadas por la muerte de Betty Argañaraz, la magistrada otorgó el beneficio.

Amín cumple una larga pena por el brutal asesinato y mutilación de su esposa el 27 de octubre 2007. Tras varios pedidos rechazados, la medida se otorgó luego de escuchar el informe de su psicólogo y testimonios de personas que tratan con él en la cárcel.

Durante la audiencia de mayo, el médico psiquiatra de Amín, Carlos Corrado, argumentó que el condenado ya no presenta delirios y que se logró establecer cierto control sobre él. Afirmó que existe la posibilidad de detectar signos de peligrosidad o cambios de humor, lo que hace posible intervenir a tiempo para evitar situaciones violentas.

Sin embargo, el representante del Ministerio Público Fiscal, Gonzalo García, expresó en su momento su desacuerdo con la decisión, alegando que la peligrosidad del individuo aún persiste. “Quiero adelantar que me voy a seguir manifestando de manera desfavorable. Lo lamento por el señor Amín, la peligrosidad cabe”, aseguró García.