El mercado de electrodomésticos atraviesa una recuperación en ventas, pero con un dato que genera alerta entre los fabricantes locales: por primera vez, en febrero se vendieron más heladeras importadas que fabricadas en la Argentina.

De acuerdo a un relevamiento sectorial, el mes pasado ingresaron al país 68.016 heladeras provenientes principalmente de China, Brasil y México, frente a una producción nacional de 57.263 unidades. La diferencia representa un 20% más a favor de los productos importados. La tendencia marca un giro drástico respecto del panorama que se observaba a inicios de la gestión de Javier Milei, cuando las heladeras importadas representaban apenas el 3% del total.

China, el origen dominante de las importaciones

Según el desglose del informe, el 68,5% de las heladeras importadas llegaron desde China (46.596 unidades), seguida por Brasil (20.658) y México (762). En contraste, en febrero de 2024 solo se habían registrado 1.362 unidades importadas, frente a una producción local de 40.064.

La apertura comercial y el levantamiento de restricciones al acceso de divisas modificaron el escenario. Desde el segundo semestre de 2024, las importaciones comenzaron a escalar y, con el correr de los meses, superaron los volúmenes nacionales. En septiembre, por ejemplo, se habían registrado 13.729 unidades desde Brasil y 17.817 desde China, todavía por debajo de las 65.067 fabricadas localmente.

Impacto del dólar y costos locales en la competitividad

En el sector reconocen que el aluvión de productos importados comenzó a notarse ahora, aunque las operaciones se cerraron tres o cuatro meses atrás. La eliminación del Impuesto PAIS en diciembre fue señalada como uno de los factores que aceleró el ingreso de electrodomésticos, en combinación con un tipo de cambio que favorece las compras externas.

“Ahora sí estamos viendo los efectos reales de la llegada de importaciones”, señaló una fuente consultada por Ámbito. Si bien los precios en dólares pueden favorecer al consumidor, los industriales advierten que el impacto sobre la producción local puede ser irreversible si no se ajustan las condiciones de competitividad.

Las consecuencias en la cadena de proveedores

El fenómeno ya afecta también a los proveedores de insumos. Desde la industria del acero, alertan sobre una posible caída en la demanda de chapas utilizadas para la producción de electrodomésticos, lo que impactaría en toda la cadena. “Los que puedan reconvertirse, lo harán. Los que no, dejarán de existir”, advirtieron desde una cámara que agrupa a empresas del sector comercial.

Para el empresariado local, el desafío no es solo adaptarse al nuevo esquema de competencia con productos importados, sino hacerlo sin el acompañamiento de políticas públicas que suavicen la transición. “Esto no pasa en otras partes del mundo. Acá directamente se deja a su suerte a sectores que van a dejar de funcionar”, sostienen.