El Gobierno argentino se encuentra en medio de una intensa semana relacionada con la educación, marcada por gestiones para reunir a diversas partes y discutir asuntos salariales. Se prevé una reunión en el Palacio Pizzurno con cinco gremios educativos, entre ellos CTERA, que amenaza con un paro nacional. Carlos Torrendell y Omar Yasin, titulares de Educación y Trabajo respectivamente, estarán presentes, junto con ministros provinciales, en el marco del Consejo Federal de Educación.

Aunque no se considera una paritaria nacional, se discutirá el piso salarial, dejando a las jurisdicciones la libertad de ajustar salarios a partir de esa base. La medida busca resolver conflictos salariales antes del inicio de clases.

Además, el Gobierno trabaja en un decreto para declarar la educación como «servicio esencial», lo que exigiría una prestación mínima en días de paro. Esta iniciativa pretende evitar futuras interrupciones en el inicio de clases y viene después de intentos previos mediante legislación y decretos anteriores.

La negociación salarial se anticipa complicada, según fuentes gubernamentales, y se espera que ambas partes acuerden finalmente. Ya que es del interés general que el año escolar comience sin contratiempos. Además, el Gobierno está en una disputa con las provincias por la distribución de fondos para la educación, incluyendo el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID). En plena incertidumbre sobre su continuidad en 2024. El vocero presidencial afirmó que el FONID no se transferirá, argumentando que no tienen la obligación de hacerlo.