El Gobierno confirmó que en febrero habrá nuevos aumentos en las tarifas de energía en todo el país. El gas subirá en promedio 16,9% y la electricidad 3,6%, según informaron fuentes oficiales. El ajuste impactará en las facturas residenciales del mes próximo y forma parte del esquema de actualización mensual que aplica la administración nacional.

En el caso del gas, las boletas de los usuarios residenciales tendrán incrementos que irán desde $960 hasta $11.900, de acuerdo con la categoría y el nivel de consumo. El objetivo oficial es distribuir los aumentos a lo largo del año para evitar saltos bruscos durante el invierno, cuando se dispara la demanda y las facturas suelen ser más elevadas.

Para la electricidad, el incremento promedio será de 3,6% en el Área Metropolitana de Buenos Aires, donde operan Edenor y Edesur. En el resto del país, el impacto final dependerá de las definiciones que adopte cada provincia sobre el componente local de la tarifa.

El impacto será desigual entre los usuarios de gas. La categoría residencial más numerosa, R1, que representa cerca del 42% del total de hogares, tendrá subas de $3000 o menos. Aproximadamente uno de cada cinco usuarios registrará aumentos por debajo de $1000. Para las primeras cuatro categorías residenciales, que concentran el 70% de los usuarios, los incrementos promediarán entre $960 y $6400. El 30% restante, correspondiente a los niveles de mayor consumo, afrontará subas que irán de $2900 a más de $11.000 en promedio.

Desde el Gobierno señalaron que las subas responden a la cuota mensual de la Revisión Quinquenal Tarifaria, a la actualización por la fórmula que sigue la inflación mayorista y minorista, a la aplicación del esquema de subsidios energéticos focalizados y a la unificación del precio del gas a lo largo del año. Con este esquema, la administración busca dar previsibilidad a los usuarios y suavizar el impacto de las facturas en los meses de mayor consumo.