El FMI estima que la Argentina podría volver a los mercados internacionales de crédito en 2025
El Fondo Monetario Internacional (FMI) se mostró optimista sobre la posibilidad de que Argentina acceda nuevamente a los mercados internacionales de crédito el próximo año. Sin embargo, el país aún debe preparar el terreno y mejorar aspectos de su macroeconomía. Esto permitiría tanto al sector público como al privado financiarse a un menor costo.
Tras la aprobación de la octava revisión de metas del programa con el FMI, el organismo publicó la hoja de ruta del programa económico. Donde coincidieron con el Gobierno en la importancia de reconstruir las reservas externas para acceder a los mercados de capitales internacionales para finales de 2025. «En medio de un perfil de vencimientos desafiante en los próximos años, las autoridades siguen centradas en reducir aún más los desequilibrios fiscales y externos para volver a acceder a los mercados de capitales internacionales a finales de 2025 o antes, si es posible. Con el objetivo de gestionar mejor las grandes obligaciones cambiarias que vencen, evitando al mismo tiempo un aumento del endeudamiento externo», señaló el documento oficial.
Fernando Baer, economista de Quantum Finanzas, explicó que esto permitiría a Argentina financiar o refinanciar sus vencimientos de deuda a tasas «razonables». Y sin poner en duda la sostenibilidad de la deuda. Actualmente, la región paga un spread de 350 puntos básicos sobre el bono del Tesoro de Estados Unidos a diez años por financiarse voluntariamente en los mercados internacionales. Mientras que Argentina debe pagar cinco veces más. Esto es crucial para 2025, cuando el Gobierno comenzará a enfrentar los vencimientos de capital de la deuda reestructurada en 2020.
El FMI advirtió que este acceso dependerá de «la aplicación exitosa» del plan de estabilización, considerando los «desequilibrios aún importantes». Para eliminar los controles de capitales y volver a los mercados internacionales, el staff técnico del FMI consideró necesario mantener «un ancla fiscal fuerte». Es decir, garantizar superávits gemelos (fiscal y externo), aumentar la productividad y hacer mejoras estructurales en el balance energético.
