Eficiencia energética: apagar y encender el aire acondicionado o dejarlo funcionando
Con la llegada del verano, las altas temperaturas se vuelven difíciles de soportar, tanto en la calle como en el hogar. Para muchas personas, el aire acondicionado es la mejor solución para mantener un ambiente fresco y confortable. Sin embargo, es importante saber cómo usarlo para lograr la eficiencia energética.
Sin embargo, el uso frecuente de este electrodoméstico también conlleva un mayor consumo de electricidad, lo que genera preocupación por el impacto en la factura de luz. Ante esta situación, surge una pregunta común: ¿es más eficiente mantenerlo encendido constantemente o apagarlo y encenderlo según sea necesario?
Apagar o dejar encendido el aire acondicionado
Apagar el aire acondicionado tras enfriar el ambiente puede parecer una estrategia eficiente para reducir el consumo energético. Sin embargo, mientras el equipo permanece apagado, la temperatura del ambiente vuelve a subir, y al encenderlo nuevamente, el sistema debe trabajar a máxima potencia para alcanzar la temperatura deseada, lo que incrementa el gasto de energía.
Por esta razón, lo más recomendable es mantenerlo encendido a baja potencia mientras se permanezca en la habitación. De este modo, se mantiene una temperatura estable sin necesidad de que el sistema reinicie el proceso de enfriamiento desde cero.
En cuanto a su uso durante la ausencia del hogar, si la salida es breve, mantenerlo en un nivel bajo puede resultar más eficiente. En cambio, si el ambiente permanecerá desocupado por un período prolongado, lo ideal es apagarlo y utilizar temporizadores o programadores automáticos para que se encienda poco antes del regreso, optimizando el consumo de energía sin renunciar al confort térmico.
Recomendaciones para un uso eficiente del aire acondicionado
El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) brinda una serie de consejos para maximizar la eficiencia del aire acondicionado y reducir su impacto en el consumo eléctrico:
- Fijar la temperatura en 24°C. El consumo energético de algunos equipos aumenta hasta un 8% por cada grado por debajo de este umbral.
- Mantener puertas y ventanas cerradas cuando el equipo esté en funcionamiento, evitando la entrada de aire exterior y la fuga del frío.
- Apagar el aire acondicionado cuando se abandona la habitación para evitar un gasto innecesario.
- Limpiar los filtros del equipo al menos cada seis meses para optimizar su rendimiento y evitar un sobreconsumo de energía.
El etiquetado de eficiencia energética en aires acondicionados
Un aspecto clave a la hora de elegir un aire acondicionado es su etiqueta de eficiencia energética. Este sistema de clasificación, implementado en Argentina y en muchos otros países, permite identificar qué modelos consumen menos electricidad en relación con su capacidad de enfriamiento.
La etiqueta asigna una categoría que va desde la A+++ (mayor eficiencia) hasta la G (menor eficiencia). Los equipos con tecnología Inverter suelen estar en los niveles más altos de la clasificación, ya que ajustan automáticamente la potencia según la demanda, evitando los picos de consumo que se producen al encender y apagar un aire acondicionado convencional.
