El Gobierno convocó a una audiencia entre la empresa Fate y el gremio del sector en el marco de la conciliación obligatoria dictada tras el anuncio de cierre de la fábrica. El encuentro se realizará este lunes a las 12 de manera virtual y será el primero desde que la compañía comunicó su decisión.

La reunión fue impulsada por la Secretaría de Trabajo con el objetivo de abrir una instancia de negociación y evitar la paralización definitiva de la planta. La conciliación obliga a las partes a retrotraer la situación al momento previo al conflicto mientras se desarrollan las conversaciones.

El anuncio del cierre generó preocupación entre los trabajadores y encendió alarmas en el sector industrial por el impacto laboral y productivo. Desde el sindicato anticiparon que buscarán garantías sobre la continuidad de los puestos de trabajo y el funcionamiento de la planta.

Por su parte, la empresa deberá exponer los fundamentos de la medida y su situación económica ante las autoridades laborales. El Gobierno intentará acercar posiciones para evitar despidos y sostener la actividad.

La reacción del Gobierno antes de la reunión

El Gobierno criticó a los dueños de Fate antes de la audiencia de mediación: «Detrás del cierre hubo complicidad con la vieja política»El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, dijo que la compañía tiene problemas hace 15 o 20 años y que «rechazan y aborrecen» el cierre.

Adorni brindó declaraciones a Radio Rivadavia: «Una empresa que hace 15 o 20 años que tiene problemas, que los propios trabajadores te dicen que a pesar de las decenas de paros que le hicieron no pudieron doblegarlos, que un día antes de uno de los debates en el Congreso tome la decisión repentina de cerrar la empresa, bueno, es subjetivo, ¿no?».

El jefe de Gabinete planteó: «Es subjetivo, gente que aparte ha tenido siempre una suerte, digamos, de mal empresario, de cazar en el zoológico, cuestión que nosotros rechazamos y aborrecemos. Después las conclusiones, bueno, las sacará la gente y cada uno tiene su opinión. Nosotros entendemos que efectivamente hubo detrás de eso una complicidad con la vieja política».