Crimen en Villa Angelina: el policía acusado de matar a un joven fue imputado y apartado de la fuerza
La Justicia imputó a Brahian Samir Kaber, el policía de 24 años acusado de asesinar a Rodrigo Nicolás Díaz en Villa Angelina, y le dictó prisión preventiva por cinco meses. La medida fue solicitada por el Ministerio Fiscal, que lo acusó del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y sostuvo que existen elementos de prueba suficientes para vincularlo con el crimen.
La investigación está a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Homicidios I, que conduce Pedro Gallo. Durante la audiencia, la auxiliar de fiscal Carolina Brito Ledesma expuso las evidencias reunidas hasta el momento, entre ellas el informe preliminar de autopsia, testimonios de testigos y registros de cámaras de seguridad que captaron la secuencia previa al disparo.
Según la representante del MPF, las imágenes muestran al acusado frente a la víctima instantes antes del ataque. «En los fotogramas se detalla la presencia del imputado que se sitúa frente a la víctima. De esta manera extiende su mano derecha y luego con ambas manos le quita un objeto a la víctima. Se observa que gira levemente su cuerpo con la mano derecha levantada y a las 10:38 horas se escucha una detonación similar a la de un arma de fuego e inmediatamente la víctima cae al piso en esta secuencia», indicó al describir el material incorporado a la causa.
La Fiscalía también valoró los resultados de las pericias realizadas por el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF). En la escena del crimen se secuestraron distintos elementos de interés para la causa y posteriormente, durante un allanamiento, se halló un revólver calibre 22 largo que, según la investigación, habría sido descartado por el acusado después del hecho en una vivienda abandonada ubicada frente a la casa de sus padres.
Al momento de solicitar la prisión preventiva, Brito Ledesma remarcó la gravedad del episodio y sostuvo que existió riesgo de entorpecimiento de la investigación. La funcionaria señaló que, tras el disparo, el acusado abandonó el lugar y posteriormente intentó desprenderse de elementos que podrían resultar relevantes para el esclarecimiento del caso.
«Las características hacen especialmente gravoso este hecho. Fue cometido en horas de la mañana a plena luz del día y en la vía pública donde se encontraban varias personas en la zona», sostuvo la auxiliar de fiscal. Además, agregó que el imputado, por su condición de efectivo policial, contaba con entrenamiento y conocimientos específicos sobre el uso de armas de fuego.
Durante la audiencia, Kaber declaró ante el juez y expresó: «Quería pedirle perdón a la familia, todo esto fue sin querer. ‘Cachete’ era un amigo mío. No soy una mala persona y no hice nada queriendo. Estoy hace 48 horas sin dormir».
La respuesta de la familia de la víctima no tardó en llegar. El padre de Rodrigo Díaz cuestionó los dichos del acusado y reclamó justicia por lo ocurrido. «Sus disculpas no me devolverá a mi hijo. Quiero Justicia porque ha destrozado una familia. Él dice ser su amigo pero yo nunca lo conocí y si lo fuera no lo hubiera dejado ahí. No buscó la forma de ayudar», manifestó.
De acuerdo con la hipótesis principal de la Fiscalía, el hecho ocurrió el domingo por la mañana cuando Kaber llegó a la esquina de Ayacucho y pasaje Bazán de Laguna acompañado por dos mujeres. En ese contexto se produjo una discusión vinculada a un arma de fuego que terminó cuando el acusado efectuó un disparo que impactó en el rostro de Díaz y le provocó la muerte en el acto.
En paralelo al avance de la causa judicial, el ministro de Seguridad de Tucumán, Eugenio Agüero Gamboa, confirmó que el efectivo fue apartado de la Policía provincial. «Ningún policía puede estar acusado de un delito y estar prestando servicio, menos si está en período de prueba. El mismo domingo, el jefe y subjefe dispusieron apartar a este personal de la fuerza», afirmó el funcionario.

