Crece la tensión entre los radicales dialoguistas y el Gobierno nacional por el cierre de listas provinciales
Los “radicales con peluca” enfrentan un punto de inflexión. La falta de acuerdos con el oficialismo nacional en los armados provinciales encendió las diferencias internas y desató una ola de reproches que ya se traduce en un proceso de “diferenciación política”. El caso del diputado misionero Martín Arjol funciona como el emergente de un conflicto mayor: tras haber sido desplazado de la UCR y no lograr sumarse formalmente a La Libertad Avanza, lanzó su candidatura a legislador provincial con el respaldo del Partido Libertario.
La provincia de Misiones renovará 20 bancas legislativas el próximo 8 de junio. Allí, Arjol esperaba formar parte del armado libertario e incorporar a sus referentes como candidatos en los concejos deliberantes de diez localidades. Pero no hubo lugar para él. La Libertad Avanza, al igual que en Santa Fe, optó por evitar alianzas con fuerzas aliadas. El malestar se acumuló. En su entorno señalan que su objetivo no era ocupar un cargo, sino “ser parte del proyecto político de Milei en su provincia”.
En la Liga del Interior interpretan la jugada como un error de cálculo que podría repetirse. Recuerdan que, en Santa Fe, la ausencia de acuerdos derivó en un tercer lugar para la lista libertaria encabezada por Nicolás Mayoraz. “Con el cambio que está llevando adelante Javier Milei, ese resultado no alcanza”, advierten, comparando incluso la estrategia actual con la de Mauricio Macri en 2017. “Peña decía que las elecciones provinciales no importaban. En 2019 ganó Alberto”, repiten.
Distanciamiento sin ruptura
Arjol fue el último dirigente en ganarle al oficialismo misionero en las elecciones legislativas de 2021 y, pese a haber quedado segundo como candidato a gobernador en 2023, mantiene una fuerte identificación con el mileísmo en la provincia. Aun así, fue excluido del armado. Hoy confía en su capital político para competir y asegura que se presentará en junio y octubre si es necesario. “No es incompatible”, repite entre su círculo.
El malestar no es exclusivo. El tucumano Mariano Campero, también miembro del bloque Liga del Interior y uno de los defensores más visibles del ajuste fiscal, reconoce que su respaldo siempre fue técnico y económico. Pero la falta de articulación territorial en provincias clave y los recientes escándalos encendieron las alarmas. “No estamos de acuerdo con lo que pasó con $LIBRA”, coinciden.
Ruidos en la Casa Rosada y nuevas estrategias
El vínculo con el Gobierno nunca fue del todo fluido. Los radicales disidentes sabían que eran vistos con recelo por algunos integrantes del entorno presidencial. El acto que organizaron junto a Patricia Bullrich, Luis Petri y Federico Sturzenegger en La Rural fue una muestra de peso político, pero también de autonomía, lo que generó molestias internas en La Libertad Avanza.
Hoy ven una oportunidad para marcar perfil propio. Buscan mantener su identidad, reforzar la alianza con Bullrich y sumar reclamos que conecten con las demandas del interior. Infraestructura, obras públicas y financiamiento para reducir desigualdades regionales se volvieron parte de su discurso.
