Contaminación: los microplásticos ya aparecen en la placenta, la leche materna y el cerebro
Que los niveles de contaminación ambiental no dejan de crecer y preocupan sus efectos, tanto a nivel climático como de la salud, no es novedad. Lo preocupante es la aparición de cada vez más evidencia científica, sobre la capacidad de los microplásticos para ingresar al organismo, y sus posibles consecuencias.
En la Universidad de Viena descubrieron partículas de plástico en el cerebro de ratones, solo dos horas después de que ingirieran agua potable que contenía plástico. Según señalaron los autores del trabajo, “una vez en el cerebro, las partículas de plástico podrían aumentar el riesgo de inflamación. Provocando trastornos neurológicos o incluso enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson”. Así lo aseguró Lukas Kenner, uno de los investigadores, en un comunicado. Aunque aclaró que “se necesita más investigación, para determinar la relación entre los plásticos y estos trastornos cerebrales”.
Ingreso al cerebro
“La barrera hematoencefálica (BHE) es una barrera biológica importante que protege el cerebro de sustancias nocivas. En nuestro estudio, realizamos estudios de captación a corto plazo en ratones con micro/nanopartículas de poliestireno. Mostramos que las partículas de tamaño nanométrico, llegan al cerebro en sólo dos horas después de la sonda”, detalló Kenner.
Para el trabajo, el equipo le dio a los ratones agua mezclada con partículas de poliestireno, un tipo de plástico que es común. Y que puede encontrarse, por ejemplo, en los envases de alimentos, como vasos de yogur y recipientes de poliestireno para llevar.
Si bien el estudio de Viena se centró en los efectos de los plásticos consumidos en el agua potable, esa no es la única forma en que los humanos ingieren plástico. Un estudio chino de 2022 había hallado que los plásticos inhalados por vía nasal afectan el cerebro. Y los investigadores informaron en aquella oportunidad que “se pudo observar una neurotoxicidad obvia de los nanoplásticos”. En términos generales, resumieron que los plásticos inhalados reducen el funcionamiento de ciertas enzimas cerebrales. Y que se trata de aquellas, que también funcionan mal, en los cerebros de los pacientes con enfermedad de Parkinson y Alzheimer.
Acciones de la comunidad internacional
En este contexto, un análisis del Observatorio Global de Salud Planetaria del Boston College estudió los peligros para la salud de los plásticos a lo largo de su ciclo de vida y descubrió que “los patrones actuales de producción, uso y eliminación de plásticos no son sostenibles y son responsables de daños significativos” a la salud humana.
De manera alentadora, más de 100 países tienen una prohibición total o parcial de las bolsas de plástico de un solo uso. Y los formuladores de políticas en algunos países, están pensando más en los plásticos en términos de sus costosas externalidades, incluida la contaminación y los efectos sobre la salud. Sin embargo, para los investigadores, la regulación mundial de los plásticos sigue estando muy desfasada con respecto a los hallazgos sobre sus efectos en la salud.
