El proceso para designar jueces en la Corte Suprema de Justicia de la Nación sigue un mecanismo indirecto. El Poder Ejecutivo selecciona y propone candidatos, y el Senado de la Nación otorga su acuerdo para su nombramiento. Este procedimiento requiere una mayoría especial de dos tercios de los miembros presentes en el Senado, después de un proceso de selección que incluye la participación ciudadana.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) desempeña un papel crucial en la protección de los derechos y garantías de los habitantes del país. Siendo la máxima instancia jerárquica del Poder Judicial a nivel nacional.

El presidente de la Nación elige al candidato para la Corte Suprema y envía su nombre al ministro de Justicia, quien luego remite el pliego al Senado. En esta etapa, la Cámara Alta entrevista a los candidatos, consulta a la ciudadanía y finalmente vota su pliego en sesión. Lo que requiere dos tercios de los presentes para su aprobación. Según un decreto firmado por Néstor Kirchner, en 2003, la Corte Suprema debe tener cinco jueces, pero actualmente hay cuatro lugares ocupados. El gobierno de Alberto Fernández no ha propuesto ningún candidato para llenar la silla vacante.

El procedimiento establecido por el decreto incluye la publicación de los nombres de los candidatos en el Boletín Oficial y en diarios nacionales, junto con una declaración jurada de sus bienes. Además, permite a ciudadanos, organizaciones no gubernamentales, colegios profesionales y entidades académicas expresar sus posturas y observaciones sobre los candidatos durante un período determinado. El Poder Ejecutivo Nacional decide sobre la propuesta de nombramiento en un plazo establecido. En caso afirmativo, envía la nominación al Senado para su acuerdo final.