La petrolera YPF anunció una baja del 4% en los precios de la nafta y el gasoil a partir del 1° de mayo. En Tucumán, la medida ya tuvo impacto, aunque referentes del sector advierten que está sujeta a variables externas. Sebastián Vargiu, presidente de la Cámara de Estaciones de Servicio de Tucumán (CAPEGA), explicó que la reducción responde al descenso en la cotización internacional del crudo. «Está atado al precio internacional en torno a los 64 dólares por barril, frente a los 75 que se registraban en febrero y marzo», detalló. Además, mencionó la influencia del conflicto arancelario entre Estados Unidos y China, y los ajustes de la OPEP como factores determinantes.

El valor de la nafta súper bajó de $1.264 a $1.213, mientras que el gasoil pasó de $1.313 a $1.260. Vargiu indicó que el componente de biocombustible también tiene un peso en el precio final, con un valor fijado por el Gobierno nacional.

Repunte de ventas, pero con cautela

En marzo, las ventas de combustibles al público aumentaron un 0,9% interanual, marcando el primer crecimiento desde la llegada del nuevo gobierno. Vargiu confirmó que Tucumán también experimentó ese repunte: «Luego de 15 meses de caída, hubo un pequeño crecimiento en las ventas de naftas, aunque el gasoil sigue en retroceso». Según explicó, este último está más vinculado a la actividad económica, mientras que la nafta refleja el poder adquisitivo de los consumidores. Las proyecciones para abril son optimistas: «Estamos viendo una tendencia de recuperación».

A pesar del leve repunte, la crisis del sector aún persiste. «Hay estaciones que están por debajo del punto de equilibrio y no descartamos cierres en lo que queda del año», advirtió Vargiu. Incluso confirmó que una estación de GNC ya cerró sus puertas por falta de rentabilidad.

Autodespacho: con inversiones y sin despidos inmediatos

Consultado sobre la implementación del sistema de autodespacho de combustibles, el titular de CAPEGA lo consideró viable. «Es una medida que alentamos desde el sector, aunque requiere inversiones para adaptar las instalaciones y los sistemas», señaló. Aclaró que la incorporación será progresiva y no implicará una pérdida inmediata de puestos de trabajo: «No va a haber bajas significativas en el corto ni mediano plazo».