La Policía de Tucumán detuvo este jueves a dos hombres vinculados con el crimen de Érika Álvarez en nuevos operativos ordenados por la Justicia. Ambos estarían directamente relacionados con el principal acusado, Felipe Sosa, quien cumple prisión preventiva en el Complejo Penitenciario de Benjamín Paz.

El procedimiento fue llevado adelante por la División Homicidios junto al Equipo Científico de Investigaciones Fiscales. Los detenidos fueron interceptados en la vía pública y quedaron a disposición de la causa que investiga el asesinato de la joven.

Según la investigación, uno de los aprehendidos sería el conductor de uno de los vehículos de Sosa y el otro sería un amigo del acusado que también estaría vinculado al hecho. Los dos son mayores de edad y se suman a la detención de Justicia Gordillo, expareja de Sosa, quien permanece alojada en el penal de Delfín Gallo.

En paralelo, desde la madrugada se realizaron cuatro allanamientos en la Capital tucumana. Durante los procedimientos, los efectivos secuestraron elementos considerados clave para el avance del expediente, entre ellos teléfonos celulares y computadoras que serán sometidos a peritajes.