“Lo que no se hizo antes del viernes 19, no se va a hacer”, esa es la frase que se repite en la industria automotor. Ese es el límite que ejecutivos y concesionarios reconocen para definir el año. Las proyecciones varían según cada empresa, pero todas coinciden en un punto: 2025 terminará entre 610.000 y 620.000 autos 0 km, muy lejos de las estimaciones iniciales que hablaban de 700.000 unidades.

Sin embargo, el salto estadístico respecto a 2024 —casi un 50% más de ventas— no representa una recuperación real tan contundente. El contraste con un primer semestre 2024 extremadamente deprimido y un segundo semestre 2025 afectado por tasas altas, dólar volátil y doble elección legislativa desdibuja la lectura tradicional de crecimiento.

Un año récord… en apariencia

La primera mitad de 2025 mostró un crecimiento interanual del 77,8%, pero comparado contra uno de los peores arranques de los últimos tiempos. Y en el segundo semestre, la mejora se desplomó a apenas 25,7%, con un mercado frenado por incertidumbre política y deterioro del financiamiento.

Cuando se combinan períodos más comparables —el primer semestre de 2025 frente al último semestre de 2024— el crecimiento real del sector se acerca al 44,3%, un dato más equilibrado y menos espectacular que el “boom” que reflejará la cifra anual.

La foto final será mejor que la película completa. La industria argentina reconoce que hubo recuperación, pero lejos del salto extraordinario que algunas consultoras proyectaron a mitad de año.

Diciembre: descuentos, demoras y el efecto “modelo 2026”

El mes de diciembre suele ser flojo para los patentamientos, pero este año la situación es aún más marcada: no se espera superar las 23.000 unidades. Para compensar la caída, concesionarios y terminales lanzaron bonificaciones masivas e incentivos tácticos difíciles de encontrar en las listas oficiales.

“Dar precios hoy no tiene sentido. Las bonificaciones no figuran en la lista y en el cierre de la operación todo es distinto”, admitió un importador de alto volumen.

Varias marcas aplicaron subas nominales de precios, pero en paralelo ofrecen descuentos de hasta 30%, performance bonus y beneficios asociados al cumplimiento de objetivos. El resultado: las listas oficiales sirven únicamente para calcular cuotas de planes de ahorro.

El comportamiento de diciembre también está atravesado por el “efecto cambio de año”: miles de compradores postergan la compra para tener un modelo 2026, aunque eso implique esperar apenas unos días.

Qué esperar para 2026: ¿crecimiento moderado o estancamiento?

Las terminales prevén un enero explosivo, con más de 75.000 unidades, impulsado por la necesidad de nacionalizar autos híbridos y eléctricos antes del 31 de enero para aprovechar cupos fiscales.

Las proyecciones iniciales para 2026 ubican el piso en 650.000 vehículos y un techo en 700.000 unidades. Un crecimiento del 7% al 10%, positivo pero muy lejos del salto estadístico que exhibirá 2025.

La industria lo resume así: 2025 será recordado como un año de recuperación, pero no de boom. Y 2026 dependerá de la estabilidad del dólar, la evolución de las tasas y el clima político posterior a las legislativas.