Desde este martes, los sitios web de las principales automotrices comenzaron a exhibir el precio de sus vehículos 0 km de forma discriminada, diferenciando el valor de lista con y sin impuestos nacionales. La medida se enmarca en la reglamentación del Régimen de Transparencia Fiscal previsto en la nueva Ley Bases, que entró en vigencia con el inicio de abril.

El objetivo del Gobierno es claro: visibilizar el peso real de los impuestos en los precios finales y fomentar una conciencia fiscal más profunda entre los consumidores. Así, se busca que cada comprador pueda saber exactamente cuánto está pagando en impuestos al adquirir un vehículo nuevo.

Cuánto se paga en impuestos al comprar un auto

La medida obliga a las automotrices a mostrar el desglose del IVA y de los impuestos internos —conocidos como «impuesto al lujo»—, que en algunos casos representan hasta el 18% del valor del vehículo. La iniciativa fue bien recibida por el sector. «Es una forma de mostrarle al consumidor por qué los autos en Argentina son tan caros», señaló un empresario del rubro, que puso como ejemplo el Toyota Yaris XS CVT: su precio de lista es de $24.552.000, pero sin impuestos baja a $20.290.909.

Toyota fue la primera marca en actualizar su sitio web con los nuevos lineamientos. La marca japonesa publicó los valores completos de su gama, incluyendo modelos ya discontinuados pero que pueden permanecer en stock. En el caso de los utilitarios, la diferencia es aún más notoria, ya que tributan un IVA del 10,5%, al ser considerados vehículos destinados a la producción.

Diferencias entre autos particulares y utilitarios

Así, por ejemplo, la pickup Toyota Hilux SRX tiene un valor de lista de $68.194.000, pero sin impuestos nacionales el precio cae a $61.714.027. En tanto, el furgón Hiace L2H2 —el más grande de la línea de carga— figura con un precio de $53.644.000, mientras que su valor sin impuestos es de $48.546.606. Esta diferencia evidencia cómo el sistema impositivo impacta de manera desigual según el tipo de vehículo.

Ante esta situación, algunas voces dentro del sector automotor comenzaron a plantear propuestas. «Unificar el IVA para todos los vehículos al 10,5% sería una gran señal», sugirió el gerente de una concesionaria oficial, al considerar que permitiría reducir aún más los precios al público.

El peso de la carga tributaria

Desde las terminales aseguran que el nuevo esquema es apenas un primer paso hacia una mayor transparencia. “Solo se están visibilizando el IVA y los impuestos internos, pero la carga impositiva real que tiene la industria es del 54%”, advirtieron. Además, reclamaron que se pueda discriminar también el arancel del 35% aplicado a los vehículos importados extrazona y el 3% de la tasa de estadística.

Aunque Toyota fue la única marca en adoptar plenamente la nueva metodología desde el primer día, otras terminales aún no actualizaron sus sitios o directamente dejaron de publicar precios en sus plataformas digitales ante la volatilidad de las listas. Aún hay dudas en el sector sobre si el cumplimiento de la norma implica únicamente discriminar los impuestos en la factura de venta, o también en los precios exhibidos al público.

De cualquier modo, el cambio ya está en marcha y representa un giro significativo en la relación entre consumidores, precios y transparencia tributaria. Por ahora, solo una marca se adelantó al resto. El desafío es que toda la industria acompañe.